Cristina se mostró muy conmovida
Se abrazó en reiteradas ocasiones con los ciudadanos que le pidieron que no pierda la fuerza.
La presidenta Cristina Fernández se mostró sumamente conmovida en las últimas horas del velatorio de su marido Néstor Kirchner y se abrazó en reiteradas ocasiones con los ciudadanos que entonaron consignas políticas y le pidieron "fuerza" para seguir gobernando.
La mandataria llegó al Salón de los Patriotas Latinoamericanos cerca de las 10, en un tramo final del velatorio que la mostró mucho más quebrada que ayer, cuando pretendió, quizás, presentarse entera ante un país que la contemplaba.
La congoja se derramó también en las caras del jefe de gabinete, Aníbal Fernández, por supuesto de Alicia, la hermana y ministra de Desarrollo Social, de los hijos Máximo y Florencia, de los mozos de la Casa de Gobierno, pero también de los particulares que desfilaron por miles esta mañana.
Emoción. Ella, al igual que ayer, se ubicó al frente del cajón, con anteojos negros que no lograron disimular las repetidas veces que su rostro sintió el impacto de la pérdida, por ejemplo cuando un productor agropecuario se detuvo para elogiar la política oficial al sector.
O cuando un payador ingresó guitarra en mano y cantó la marcha peronista, e improvisó unas rimas con el remate de "Kirchner está presente".
Aplausos. Otro momento de mucha emoción fue cuando el cuerpo de mozos que sirvió al ex presidente Kirchner durante su gestión le rindió un homenaje, con llantos, frente al féretro, lo que hizo emocionar hasta las lágrimas al jefe de Gabinete, bajo cuya órbita trabaja actualmente.
En el desfile incesante estuvieron trabajadores de la construcción, quienes le alcanzaron un casco amarillo, que fue puesto sobre el ataúd. Una vendedora de la Lotería Solidaria que, como muchos otros, le pidió con gritos y gestos que siga adelante. Y también un hombre con un cartel que decía "Néstor" en la remera, y una vincha.
Ante estas demostraciones la Presidenta se tocó el corazón o, en algunos casos, se acercó para abrazarse.
Cada tanto, surgieron aplausos, por lo menos una vez se cantó el himno nacional, y varias veces surgió la marcha peronista.
Cantos. Jóvenes identificados con la JP entonaron "Che gorila, che gorila, te queremos informar, si la tocan a Cristina, qué quilombo se va a armar".
"Kirchner no se murió, Kirchner no se murió, vive en su pueblo, la reputa madre que lo parió", completó el grupo.
En esa línea, otros muchos cantaron "Cristina corazón, acá está tu pueblo para la liberación" y pidieron "Borom bom bon, para Cristina, la reelección".
"Cristina, Cristina corazón, acá está el pueblo unido para la liberación", escuchó la jefa de Estado, flanqueada, como ayer, por Máximo, Florencia, su madre, Ofelia Wilhelm, y Alicia Kirchner.
Acompañada. Más atrás, completaban los ministros Aníbal Fernández, Alberto Sileoni, Débora Giorgi, Carlos Tomada, el embajador Ginés González García, el gobernador Daniel Scioli, el jefe cegetista Hugo Moyano, el ex canciller Jorge Taiana y hasta el ex secretario de Transporte Ricardo Jaime.
Desde temprano se presentó el jefe de gobierno español y dirigente del PSOE Felipe González, la canciller Trinidad Jimenez y el vicepresidente cubano, Esteban Lazo.
A las 12, como se había anunciado, terminó el ingreso de ciudadanos. Funcionarios y familiares se quedaron solos en el Salón en una ceremonia íntima. Afuera esperaba la gente el cortejo fúnebre para acompañar a Néstor hasta su descanso final en Río Gallegos.

