Cristina negó de plano buscar la "rere"
La Presidenta remarcó que ni siquiera anunció si será candidata. No habló de inflación y pidió respaldo para varias leyes.
Buenos Aires. Dijo que aún no es candidata a presidente –pero realizó anuncios de impacto social para su último año de gobierno y de cara a las elecciones–, impulsó varias leyes estructurales y lanzó mensajes de alto significado político. Este fue el combo que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner llevó ayer al Congreso, en donde inauguró el 129 período de sesiones ordinarias. En medio de una férrea defensa de su gobierno y del "modelo" que dijo haber concebido junto a su esposo, el fallecido Néstor Kirchner, anunció que desde mayo pagará a las embarazadas (a partir del tercer mes de gestación) la Asignación Universal por Hijo (ver información en 8A).Además, la Presidenta reclamó a los legisladores leyes que consideró clave, entre ellas una nueva ley Penal Tributaria para condenar a los evasores; otra que realice modificaciones a la ley contra el lavado del dinero "para evitar sanciones internacionales a la Argentina por parte del Gafi"; un nuevo estatuto del peón rural "para terminar con el trabajo en condiciones de servidumbre" y, también una norma que aliente la industria del software . Todas estas normas están en discusión –en diferentes estados de avance– en ambas cámaras, pero a ellas la Presidenta sumó el pedido de apurar una "ley de Propiedad de la Tierra", como la que tiene Brasil, para evitar el proceso de extranjerización de los campos. "Se debe ser inteligente y no desalentar la inversión extranjera; no debe ser una ley chauvinista", aclaró. Cristina le agradeció con ironía al radical Pablo Orsolini –un diputado de la Federación Agraria– que a los gritos le reclamaba que hablara del tema. Además, solicitó al Congreso modificar la ley de Adopción (ver información en 8A). Cristina llegó al Congreso 10 minutos antes de lo convenido, a las 11.35. La recibieron ocho diputados y ocho senadores, junto a las autoridades de las dos cámaras. El saludo con el vicepresidente Julio Cobos fue frío, como se esperaba (hace tres años que rompieron relaciones, desde la crisis del Gobierno con el campo. La TV Pública sólo la mostró cuando estrechó las manos del senador oficialista José Pampuro (presidente provisional) y del titular de Diputados, el kirchnerista Eduardo Fellner. Pero omitió mostrar el saludo a Cobos, a quien se limitó a decirle: "¿Cómo le va, vicepresidente?". Sin embargo, Cristina debió hablarle a su rival político, quien estuvo sentado a su izquierda. Fue porque algunos seguidores cobistas gritaron desde uno de los palcos: "Se siente, se siente, Cobos presidente". "Pídale un poco de educación a su gente", le espetó al mendocino y, después, mirándolo a Fellner, que estaba a su derecha, dijo: "Después dicen que somos nosotros los que no respetamos las instituciones". El "modelo" en marcha. Casi una hora le demandó a Cristina la defensa de la política económica. Repasó estadísticas oficiales sobre el crecimiento, el récord de reservas del Banco Central y la reducción del desempleo. Pero omitió hablar de inflación. Y en esto se concentró la oposición tras el discurso para acusar a la Presidenta de "falta de autocrítica". Cristina Fernández intentó dejar de lado la confrontación con numerosos llamados a bajar los decibeles y al trabajo mancomunado, pero, contradictoriamente, su discurso estuvo colmado de chicanas, acusaciones generalizadas e ironías en relación a distintos sectores políticos y empresariales. No a la re-reelección. En esa línea, no perdió la oportunidad de disparar fuertes dardos políticos. Uno de ellos fue cuando negó que el Gobierno esté impulsando una modificación de la Constitución para habilitar la reelección indefinida del presidente. "¿Alguien me ha escuchado decir que voy a ser candidata este año?", dijo con ironía, y pidió aludiendo sin nombrarlos a la oposición y a medios de comunicación que "no se aten los rulos". "Antes me daban rabia, ahora me dan risa", sostuvo. Lo cierto es que los medios de comunicación simplemente dieron cuenta de lo que, el lunes, había dicho la diputada ultra K Diana Conti. "Si ni siquiera tengo una ley como el Presupuesto, ¿cómo pueden pensar algo así? Se trata de una operación mediática con fines distractivos, se agarran de la palabra de algún compañero o de alguna compañera que me quiere mucho", sostuvo mirando a Conti que, desde su banca, levantó los dedos en "V". "Estuve tonta". Anoche, a través de Twitter, Conti se golpeó el pecho: "Yo estuve tonta, sabía que esto podía ser usado de esta manera y bajé la guardia", escribió. Cristina destinó otro párrafo significativo a los sindicatos que interrumpen la prestación de servicios de transporte, como los operadores aeronáuticos o los empleados ferroviarios. "Yo quiero seguir siendo compañera de los compañeros de los sindicatos y no cómplice de maniobras que perjudican a otros trabajadores", les advirtió. También se acordó del titular de Unión Argentina de Trabajadores Rurales (Uatre), el duhaldista Gerónimo "Momo" Venegas. "Hay dirigentes sindicales que parecen no haber controlado las situaciones de servidumbre que hay en el campo", lo acusó. Al campo le dirigió otra crítica cuando lo acusó implícitamente de contener grandes evasores. Recordó el gran dinamismo y crecimiento del campo. "Pero sin embargo aporta sólo el dos por ciento a la recaudación total del país". El año pasado, la Nación recaudó en total, incluyendo el sistema previsional, 409 mil millones de dólares. Sólo las retenciones por exportaciones de granos representaron el dos por ciento de ese total, a lo que hay que agregar el resto de los impuestos y aportes a la seguridad social que paga el sector, como cualquier rubro económico.Aunque incluso en el oficialismo se esperaba que la Presidenta se metiera en la polémica de la inseguridad, Cristina Fernández optó por un rápido abordaje del asunto. Subrayó la decisión de crear el Ministerio de Seguridad y que la ministra del área, Nilda Garré, haya encarado una "profunda reestructuración" de la Policía Federal. Pero no polemizó con quienes, desde su propio gobierno, cuestionan a Daniel Scioli por haberle entregado de nuevo a los uniformados el mando de la Policía Bonaerense. "Hay que dejar de lado los tironeos infantiles, esta cuestión no es ideológica", dijo.

