Cristina le pidió a Moyano "no tanto apoyo" y más "sensatez"
Por tercera vez en dos semanas, reclamó a los gremios por los conflictos laborales. También desactivó el proyecto de repartir por ley las ganancias de empresas.
Buenos Aires. "En lugar de apoyarme tanto pidiéndome que sea presidenta, les pido más contundencia tratando de que las cosas puedan solucionarse sin necesidad de presiones o de hechos que crean demasiada conflictividad", dijo Cristina Fernández ayer en la Casa Rosada. El mensaje fue dirigido a la CGT y en especial a los Camioneros de Hugo Moyano. La Presidenta se estaba refiriendo a la puja salarial del gremio con las estaciones de servicio, que redundó en la falta de naftas en varios puntos del país durante el fin de semana, y también al conflicto que se vive en Santa Cruz con los docentes, que bloquean los accesos a los yacimientos de hidrocarburos en reclamo de mejoras. La tensión entre la Presidenta y el líder de la CGT había disminuido en las últimas semanas, luego de que Moyano reclamara su reelección en un acto por el Día del Trabajador y asistiera a la Rosada para refundar el llamado "diálogo social". Pero ayer Cristina no dejó pasar la oportunidad de reclamar "racionalidad" y "sensatez" en un acto en el que anunció que YPF descubrió un nuevo yacimiento de crudo en Neuquén (ver información en 13A)."Algunas veces veo que quienes tienen trabajo estable y registrado de repente amenazan al resto de la sociedad si no se hace tal cosa", sostuvo la Presidenta. Y, como ya lo hiciera el 1° de marzo en el Congreso, dijo que los gremios no pueden tener "de rehén a la gente". La Jefa de Estado también le dio otra señal a la CGT, que presiona para que este año el Congreso sancione una ley de reparto de las ganancias empresariales entre los trabajadores. "Creo que una ley, justamente por ser muy general, no puede abarcar todas las situaciones y aplicarse a todo el mundo", dijo. Agregó: "Son los convenios colectivos de trabajo el mejor instrumento", y mencionó allí el caso de los trabajadores de las fábricas de neumáticos que tienen primas acordadas en ese sentido con Firestone. "Lo importante es que los trabajadores encuentren el método para encauzar sus demandas legítimas, pero que esas demandas no afecten a toda la sociedad. Sobre todo a aquellos que ni siquiera tienen un trabajo", agregó.Aprovechó que muchos empresarios estaban presentes (encabezados por Enrique Eskenazi, socio local de Repsol y el titular de la UIA, Ignacio de Mendiguren) para pedirles que "sigan invirtiendo" y asegurarles que el rumbo económico seguirá intacto. Por último, la Presidenta afirmó: "No soy Heidi, ni lo quiero ser, no tengo edad, y no hay ningún abuelo para decir que es el abuelo de Heidi. Sabemos que cuando se discuten intereses no hay ni buenos ni malos. Lo que hay que hacer es trabajar para que esos intereses no vayan contra los intereses del resto de la sociedad", remarcó."Por más que griten, por más que amenacen, no me van a hacer cambiar de rumbo, porque ese es el rumbo que tiene que tener la Argentina", concluyó.El conflicto de Camioneros con las estaciones de servicio no se soluciona aún, pero los gremialistas levantaron los bloqueos a las plantas de comercialización de YPF, Shell, Petrobras y Esso. En Santa Cruz, los docentes llevan más de un mes con piquetes en los yacimientos y solicitan un 50 por ciento de aumento.

