Crece el clima de conflicto en la provincia de Buenos Aires
El Gobierno nacional redobló las críticas contra el gobernador. Los gremios estatales ratificaron que irán a la huelga. Hubo una pueblada por la inseguridad.
Buenos Aires. El Gobierno nacional renovó ayer la ofensiva contra la administración de Daniel Scioli en la provincia de Buenos Aires, en un clima enrarecido por el anuncio de protestas gremiales y una pueblada en Cañuelas por un grave caso de inseguridad. El ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo, aseguró ayer que no existe un "enfrentamiento" entre la Nación y el gobernador bonaerense, Daniel Scioli, pero advirtió que son necesarias "capacidad e inteligencia" para "saber dónde destinar los recursos" ante "la inmensidad de necesidades" de ese distrito."Nosotros hemos cumplido rigurosamente con los recursos que establece la Ley Federal de Impuestos para cada una de las provincias", expresó Randazzo. "Pero la responsabilidad de conducir la provincia y sus recursos es del gobernador", señaló.La avanzada del oficialismo nacional incluyó también las opiniones del senador nacional Aníbal Fernández y del vicepresidente Amado Boudou y fue indiferente a los anuncios de los gremios estatales que preparan un paro para el viernes, en protesta por el pago escalonado del aguinaldo en cuatro cuotas. Clima de protesta. Entretanto, un hecho vinculado con la inseguridad se sumó al escenario de complicaciones para el gobierno de Scioli. Los vecinos de la ciudad bonaerense de Cañuelas estallaron en reclamo de justicia por el crimen de dos hermanos comerciantes; pidieron la renuncia de la intendenta Marisa Fassi e increparon a funcionarios del Ministerio de Seguridad provincial. A raíz de la manifestación, se hizo presente en el lugar el ministro de Justicia y Seguridad bonaerense, Ricardo Casal, quien aseguró que hay "una hipótesis muy concreta que se está investigado" para esclarecer el homicidio de Leonardo y Marcelo Massa, dueños de un supermercado.Casal le solicitó a la comunidad "calma y tranquilidad", ante los pedidos de renuncia contra la intendenta Fassi."Estamos muy dolidos, son dos trabajadores de toda la vida de Cañuelas, queremos justicia, trabajaremos hasta que esclarezca. Los vecinos tienen razón de estar mal", manifestó la jefa comunal a la prensa.Antes, el jefe de la Policía provincial, comisario general Hugo Matzkin, se había presentado en la sede comunal, en medio de insultos.Matzkin también pidió tranquilidad al pueblo, aunque tuvo que soportar que los vecinos lo increparan exigiéndole el esclarecimiento del hecho.Por su parte, Matías Massa, hijo de uno de los comerciantes asesinados a balazos, sostuvo que "no cree" en lo que la Policía le explicó sobre el hecho que conmocionó a esa población.Desde el Gobierno nacional de nuevo salió a hablar el ministro Randazzo, quien calificó de "bestias" a los autores del doble crimen. El funcionario analizó que "es un hecho que indigna a todos, no sólo a los vecinos de Cañuelas, que lo viven más de cerca"."En este hecho lamentable tenemos que actuar con rapidez, dejar que actúe la Justicia", instó Randazzo, ante la movilización popular.
Cristina, con Garzón
La Presidenta no aludió ayer a los conflictos políticos que tiene abiertos el Gobierno y celebró los avances en materia de igualdad.
Cristina Kirchner entregó en la Casa Rosada los primeros DNI emitidos con la nueva legislación de Identidad de Género.
“Es hermoso ver a este conjunto de argentinos que tienen los mismos derechos que el resto de los argentinos”, dijo la jefa del Estado. Por otra parte, cuestionó que “cuando alguien es ignorado y reprimido, es negar al otro y a sus derechos, es como no existir”.
En primera fila, escucharon sus palabras el ex juez español Baltasar Garzón, Estela de Carlotto y el secretario de Derechos Humanos, Martín Fresneda.

