Contando las monedas
José Manuel de la Sota está “rascando la olla” para pagar los sueldos y se la pasa diciendo “no” a cada pedido de fondos de ministros y intendentes que golpean las puertas del Centro Cívico para solicitar ayuda financiera.
Desde que asumió el poder, el 10 de diciembre pasado, José Manuel de la Sota está "rascando la olla" para pagar los sueldos y se la pasa diciendo "no" a cada pedido de fondos, ya sea de sus propios ministros o los intendentes que golpean las puertas del Centro Cívico para solicitar ayuda financiera. La nueva administración delasotista tiene dos prioridades, en esta etapa de escasez de recursos, mientras no haya un acuerdo por los 1.700 millones de pesos que le adeuda la Nación: pagar los salarios a los empleados públicos y tratar de achicar la deuda con proveedores y contratistas.Por las quejas que se vienen escuchando de los empresarios que tienen vínculos con el Estado provincial –alimentado ahora por el reclamo de los trabajadores– todo indica que no hay una solución, ya que el pago de los salarios se lleva todo lo que se recauda. Un encumbrado funcionario provincial admitió ayer que el panorama financiero de la Provincia está atado a la negociación con el Gobierno nacional, que aún no tiene ni siquiera un horizonte de concretarse en lo inmediato. "Mientras haya incertidumbre, no podemos hacer otra cosa que pagar los sueldos. Si ayudamos a una Municipalidad, al otro día tenemos el reclamo de muchos intendentes que también tienen dificultades económicas". A este escenario de arcas provinciales debilitadas, se le sumó el hecho inesperado de la operación de la presidente Cristina Fernández. Según intuyen los delasotistas, el trance de salud de la jefa del Estado retrasará un posible diálogo con los gobernadores. "El problema no es sólo con Córdoba, porque no están hablando con ningún gobernador. Además, cuando la Presidenta no está, no hay gestión. Ningún ministro hace ni dice nada por iniciativa propia", resumió la misma fuente provincial.En medio de este panorama de austeridad, el gobernador instruyó a sus ministros para poner en marcha su principal promesa y única buena noticias de la flamante gestión: el 12 de febrero arranca el Boleto Educativo Gratuito. Las estimaciones indican que el proyecto tendrá un costo mensual de ocho millones de pesos. Para esto también cuentan las monedas en el nuevo Centro Cívico.

