Concretan el desalojo en Marqués Anexo
Sacaron a las 40 familias que firmaron acuerdo. Hoy pasarán la topadora a las viviendas a medio construir. Hubo incidentes aislados.
Sin violencia, desalojaron del barrio Marqués Anexo a los vecinos que no acordaron esta semana con la Municipalidad detener sus construcciones. Hoy las topadoras derrumban las precarias casas a medio terminar. Algunas personas se quejaron porque dicen que quisieron firmar el acuerdo pero los dejaron afuera.La fiscal Eve Flores hizo efectivo la orden de desalojo de unas 40 familias que estaban usurpando los terrenos desde hace tres meses. Estas familias no habían acordado la propuesta del municipio que implicaba detener las construcciones hasta el 15 de febrero para que los reubiquen. El Director de Hábitat, Germán Rebord, recalcó a La Voz del Interior que ya no había más plazos para negociaciones y las topadoras dejarán este jueves los terrenos limpios. Según el funcionario, quienes avalaron la propuesta de la Municipalidad (son unos 150) serán reubicados en las manzanas 19 y 30, con lo cual se re urbanizará la zona. Soledad Damasa, una de las primeras en ocupar y construir sobre los terrenos que pertenecen formalmente a una cooperativa del Sindicato de Empleados Municipales, denunció que ella está de acuerdo con el ofrecimiento municipal, pero los punteros políticos no la convocaron a rubricar el acta. El proceso de desalojo se llevó a cabo con más de 100 efectivos de la guardia de infantería que llegaron al predio tras la lluvia cerca de las 19 horas. Estuvieron a bajo la supervisión en el lugar de la fiscal Flores. El operativo fue en su mayoría consensuado entre los delegados de cada una de las seis manzanas. Caída la noche, en la retirada de la Policía, hubo enfrentamientos promovidos por una treintena de jóvenes, vecinos del lugar, que arrojaron piedras contra los móviles policiales. Se vende terreno. Vecinos de la zona revelaron que las ocupaciones son inducidas por líderes políticos que por las noches llegan en autos muy caros. También denunciaron que algunos de los terrenos usurpados se vendieron en cifras que comenzaron con 500 pesos y esta última semana se elevaron a doce mil pesos. Otros argumentos para elevar sospechas se vinculan con el tendido de la red eléctrica con postes oficiales y el origen de los ladrillos en bloque, que –según afirman los lugareños– estaban todos provistos por el mismo camión.

