Con asambleas, UTA ya perfila un paro general para el jueves
Hoy se resentirá el servicio entre las 9 y las 19, aunque no se precisó en qué líneas. A las 14, audiencia en Trabajo, pero con pocas expectativas. Miércoles, el día "D".
Hoy nuevamente los usuarios del transporte urbano de Córdoba tendrán problemas para movilizarse, ya que los choferes nucleados en UTA realizarán asambleas informativas en parte del servicio, aunque se desconoce cuáles serán las líneas puntualmente afectadas.
Lo que sí se sabe es que el problema se extenderá entre las 9 y las 19, tal como ocurrió ayer, y también el miércoles, jueves y viernes de la semana pasada.
Si bien en anteriores ocasiones UTA identificaba las seis o siete líneas con problemas y así habilitaba a los vecinos a buscar alternativas en cada franja horaria, hoy eso no ocurrirá. “Cuando se enteran de las puntas de línea que harán asamblea, las empresas nos reducen los servicios”, se quejó un gremialista, aludiendo a un supuesto boicot empresario para quitar impacto a las medidas del sindicato.
Diálogo improductivo. Para las 14, están convocados a una nueva audiencia ante el Ministerio de Trabajo provincial los representantes legales de las empresas prestatarias y de los choferes, aunque está en duda la asistencia efectiva de estos últimos.
Los choferes relativizan la necesidad de mantener en pie esa instancia si no se generan novedades (concretamente, una nueva oferta patronal) que acerquen las posiciones.
El desacuerdo gira en torno a cómo se aplica en Córdoba el acuerdo paritario que selló UTA nacional por un aumento anual del 23 por ciento.
Los choferes cordobeses quieren impactar esa mejoras en distintos ítems (básico, presentismo y laudo), lo que elevaría el porcentaje local a casi un 30 por ciento, recargando un costo diferencial en el transporte de esta jurisdicción.
La diferencia concreta entre lo que ofrece la patronal y lo que pide el gremio ronda los 700 pesos por chofer en el salario inicial. Las empresas dicen que no están en condiciones de afrontar esa erogación.
Desde el jueves pasado, la negociación está casi planchada y sin avances, ya que ninguna de las dos partes quiere ceder. Si eso no se modifica, el escenario inmediato conduce a un aumento en la conflictividad.
Como se dijo, UTA tiene previsto realizar asambleas hoy y mañana, aunque en este último caso con un agregado singular: en horas de la tarde ya se conocerá cómo liquidaron las empresas el sueldo de mayo.
Si la escala no contempla el pedido de aumento que plantea UTA, de inmediato los choferes activarán un paro general, casi con seguridad desde la cero hora del jueves.
Si bien esta vez la protesta gremial ha ido escalando progresivamente (una semana de asambleas y la posibilidad a la vista de un paro por 24 horas), la situación evoca lo ocurrido a mediados del año pasado, cuando otro reclamo derivado también de la negociación paritaria propició un salvaje paro de los choferes durante tres días consecutivos.
Por lo que ha trascendido, no hay intención de las empresas, ni de la Municipalidad (en su carácter de accionista mayoritaria de Tamse) de mejorar la oferta ya realizada. Al contrario, la patronal intenta dejar en claro de una vez y como criterio a futuro que no se pueden discutir dos paritarias: una de UTA nacional, y otra con la aplicación local de ese acuerdo.
De allí la pretensión, todavía no efectivizada, de que sea el Ministerio de Trabajo de la Nación quien dirima cómo liquidar los haberes de mayo en Córdoba.
Desorientados
Sin referencia. Desde la semana pasada, los usuarios del transporte urbano saben que el servicio sufre cortes parciales, pero no siempre pueden procurarse alternativas. UTA ha oscilado en su actitud de avisar cuáles son las líneas en conflicto o directamente –como ayer– iniciar acciones sorpresivas.
Atentos. Cuando la información es anticipada, los usuarios se las arreglan con algunos medios alternativos (taxis, remises, autos particulares); pero ayer fueron sorprendidos y no lograron esquivar plantones en las paradas.
Yo te avisé. Con un conflicto que ya acumula más de una semana, ahora no cabría esperar moderación gremial, sino lo contrario: medidas en aumento, rumbo a un paro casi seguro.

