Celebración oficial
El Gobierno nacional, aun cuando pueda no haberla impulsado, celebró la detención de José Pedraza. Horacio Serafini.
El Gobierno nacional, aun cuando pueda no haberla impulsado, celebró la detención de José Pedraza. Puertas adentro de la Rosada, una fuente cercana a la Presidenta evaluó satisfecha ante este diario el arresto: "Está bien". Y sin hacer nombres, agregó: "Muchos que tienen las mismas prácticas se van a poner nerviosos". Es que el caso de Pedraza, como lo probaron las inexistentes reacciones de ayer, dista de semejarse al de la detención, dos semanas atrás, del sindicalista de los trabajadores rurales Gerónimo "Momo" Venegas, en el marco de la causa por la "mafia de los medicamentos". Hasta la CGT de Hugo Moyano lo entendió así con su silencio, que contrastó con la reacción inmediata que tuvo ante el caso de Venegas, al que consideró parte de una "ofensiva" judicial contra el sindicalismo; cabe recordar que esa causa podría alcanzar al propio mandamás de la CGT. También hay un dato político que explica el ánimo celebratorio del Gobierno. Las mismas fuentes de la Rosada se encargaron de recordar que el asesinato del joven Mariano Ferreyra había sido caro para el ex presidente Néstor Kirchner, que por esos días comprometió todo el apoyo gubernamental para avanzar en la investigación del hecho. "Nos tiraron un muerto", había sido entonces la reacción indignada del difunto ex mandatario, que enmarcó el hecho en una supuesta "operación caos" contra el Gobierno. La evaluación gubernamental la hizo pública, además, el diputado Edgardo Depetri, dirigente ultrakirchnerista que sabe traducir los humores de la Rosada antes de hablar: "La Unión Ferroviaria debe rendir cuentas. Hemos sufrido a Pedraza durante los '90, siendo parte de la etapa más escandalosa de la entrega de los ferrocarriles. Su detención es una buena noticia". Depetri, sin embargo, ignoró que Pedraza conservó y aun incrementó sus negocios ferroviarios con las administraciones Kirchner. De ahí la cautela del ministro de Trabajo, Carlos Tomada, ex asesor de la Unión Ferroviaria, al rehusar una evaluación política del arresto.El destino del empresario-sindicalista ferroviario parecía sabido en el Gobierno. Sobre todo después de que el ministro de Planificación, Julio De Vido, apuntó a Ferrobaires tras el choque de la semana pasada. El fin de semana pasado, anónimos afiches empapelaron las paredes porteñas con la leyenda ¿anticipatoria?: "Pedraza a la cárcel".

