En el búnker de Olga Riutort no hubo celebración
La candidata sacó menos votos de los que esperaba. Sin embargo, está segura de que en octubre se erigirá como diputada nacional.
Llegó al búnker a las 19, luego de compartir la tarde con sus nietos. Arribó una hora después de las elecciones en las que se candidateó por primera vez en todo el territorio cordobés, la provincia que caminó cuando tenía una relación política y conyugal con el hoy gobernador José Manuel De la Sota, y que volvió a recorrer por su actual pretensión de convertirse en diputada. El desafío era grande: poner el pie en el interior. Es que el único escenario que había disputado desde que se abrió de Unión por Córdoba (UPC) fue el de la ciudad de Córdoba, donde intentó ganar la intendencia en dos ocasiones. Hasta las 20, cuando de a poco llegaron entre cuatro y cinco decenas de militantes, el búnker de Humberto Primo 836 estuvo casi vacío. Jefes de campaña, asesores, el concejal Miguel Siciliano y periodistas fueron durante horas los pocos presentes. No hubo cánticos, ni festejos, ni abrazos. Las cifras de los boca de urna primero y las oficiales después no daban motivos para celebrar: estaban lejos de las aspiraciones de "darle una paliza a Schiaretti", según palabras de Riutort.En el local, se escucharon otras explicaciones. En cuanto a la escasa concurrencia, Siciliano dijo que como la estructura del Vecinalismo Independiente no es la de los grandes partidos, todos los militantes estaban en las escuelas. En cuanto a las cifras, Riutort dijo que por ser la primera vez que competía en el interior, cada voto de allí era una ganancia. Aunque reconoció que los resultados de la capital provincial no fueron óptimos, resaltó que hizo una campaña "sin un centavo" en unas elecciones en las que, aseguró, lo que está en juego son las presidenciales de 2015. Así, la candidata insistió en que ayer no compitió contra Juan Schiaretti, Héctor Baldassi, Oscar Aguad o Carolina Scotto; sino, contra las aspiraciones presidenciales de Mauricio Macri y de De la Sota, contra el distrito radical más importante del país y contra el aparato y dinero de la Nación. "Punteros", "chequera", "apriete", fueron algunas de las palabras que usó para definir a sus contrincantes. Pero a las críticas les sumó esperanza: "Estoy segura de que voy a llegar a ser diputada", dijo. En octubre se sabrá.
Las cifras de Olga
En la provincia, Riutort sacó el 6,8% de los votos y ocupó el quinto lugar. En la ciudad de Córdoba, ocupó el cuarto lugar, con 11,9%.

