Bonetto publicará un libro para explicar por qué ocurrió el apagón
El 16 de enero pasado se hizo la noche para miles de clientes de Epec por la salida de funcionamiento de un transformador de alta capacidad en la estación Malvinas Argentinas.
A menos de dos meses de haber sido relevado del cargo, el ex presidente de Epec Daniel Bonetto anunció la publicación de un libro de su autoría para explicar a la sociedad las razones que dispararon el apagón de enero pasado, un hecho de inusitada gravedad porque las dificultades con el servicio se prolongaron varias semanas y ocasionaron un sin número de perjuicios a los usuarios. Bajo el corto y técnico título de T2MA , y con el subtítulo "Las crisis en la gestión pública, peligros y oportunidades", Bonetto no duda en su libro en adjudicar a la "impensada muerte súbita" del transformador ubicado en la estación Malvinas Argentinas, como el principal motivo de su despido del cargo, hecho ocurrido ocho meses después de aquel episodio."T2MA" es la sigla que en la jerga del mercado eléctrico identifica al transformador número dos de la estación donde se ubica el segundo nodo de conexión de Córdoba con el sistema nacional, a través del cual Epec adquiere electricidad para transportarla y distribuirla a sus usuarios.La repentina caída de ese equipo, el 16 de enero de este año, con el consumo en uno de sus niveles más altos por una ola de calor que sacudía a Córdoba, generó un déficit en el suministro que provocó cortes cuyas consecuencias "demolieron precipitadamente los objetivos trazados para la gestión y el proyecto energético integral diseñado para el largo plazo", asegura el ex funcionario en un anticipo del trabajo.Bonetto utiliza este hecho y todas sus secuelas como argumento para abordar "los peligros y las oportunidades generados por las crisis en la gestión pública", y de paso describe su desempeño durante 32 años como dirigente político del justicialismo, posición desde la cual adelanta su apoyo a la candidatura a gobernador de José Manuel de la Sota.El anticipo –al que accedió La Voz del Interior – evita avanzar sobre los numerosos trascendidos que circularon en aquel momento acerca de por qué su gestión y la del Gobierno provincial no pudieron contener rápidamente las secuelas de la súbita salida de servicio del T2MA, aunque sí desgrana pistas.En el capítulo titulado "Examen de conciencia", Bonetto recalca la "inoportunidad" del incidente, dado que apenas unos meses después sería puesta en marcha la nueva central de Pilar, que hubiera suplido la energía que Epec dejó de tener con Malvinas Argentinas.Allí el ex titular de Epec se cuestiona "no haber logrado discernir ante sus superiores", en particular a Juan Schiaretti, "la importancia estratégica de esa central, contexto definitivamente incidente en la dilación de su puesta en marcha".Aunque no lo explicita en el anticipo, detrás de esas palabras hay una velada asignación de responsabilidades hacia el propio Schiaretti, dado que la central tenía fecha de terminación primero en octubre y después en noviembre de 2009, pero la Provincia habría demorado el desembolso de los fondos enviados por la Nación por los problemas financieros que atravesaba.Si bien los recursos no eran movidos de su destino específico, la construcción de la nueva central (hacerlo hubiera implicado la comisión de un delito), su encuadramiento financiero sí era objeto de disputas a nivel oficial. Posteriormente, el cierre completo del esquema de financiación, con la próxima emisión de un bono que comprará el Anses, mereció otro forcejeo interno. Sin la central Pilar terminada y con el T2MA muerto, Bonetto reconoce que se debió resignar (usa esa palabra) a una "alta exposición pública" mientras se instalaba el nuevo transformador que Epec también en su gestión había mandado a construir para la nueva ET de Arroyo Cabral.Bonetto se amarra a su perfil de "hombre público" (ver aparte) para asegurar que "admitió sin vacilaciones los costos políticos que debió afrontar", por este episodio y con ese mismo criterio asumió su desafectación de la presidencia de Epec, aunque sin "aceptar humillaciones", dice sin ahondar en detalles.Tras varios meses de análisis para encontrar un reemplazante, Schiaretti dispuso el relevo del funcionario y el 29 de septiembre pasado nombró un directorio encabezado por Justo Díaz, un ingeniero de confianza del ministro de Obras y Servicios Públicos, Hugo Testa. Con De la Sota. Ese hecho marcó el final de la gestión de Bonetto, cuyo paso por la principal empresa pública estuvo imbuido de fuertes polémicas, desde el mismo momento en que su nombre sonó, dado que Schiaretti debió impulsar por ley la modificación de los estatutos para permitir su llegada en 2003. La permanente interacción de Bonetto con el Partido Justicialista de Córdoba lo lleva en uno de los capítulos a reclamar la reapertura del debate interno. En su momento, hubo funcionarios que le objetaban su cercanía con algunos ministros kirchneristas. En ese contexto, Bonetto reconoce en Oscar González y Carlos Caserio a "dirigentes con aptitudes y capacidades para exteriorizar dicha reapertura y la profundización sustancial del proyecto político" y también aludió a la "responsabilidad que De la Sota tiene como el único representante que puede garantizar la continuidad del gobierno en Córdoba", señala.

