Atenti Timerman: Argentina también explora
Puede ser falta de experiencia o simplemente el apuro: no alcanzó a asumir como canciller y Héctor Timerman ya tenía que estar en Nueva York reclamando por los derechos argentinos en las Islas Malvinas. Adrián Simioni.
Puede ser falta de experiencia o simplemente el apuro: no alcanzó a asumir como canciller y Héctor Timerman ya tenía que estar en Nueva York reclamando por los derechos argentinos en las Islas Malvinas, la más dolorosa y justa de sus reivindicaciones. Y calificó con razón como "rapiña" el intento británico de explotar crudo en un mar que no le pertenece.
Pero usó otro argumento que no es muy adecuado. Acusó al Reino Unido de poner en riesgo el ambiente en los mares del sur, asociándolo al tema que tenía más a mano: la catástrofe en el Golfo de México, de la cual es responsable BP que, hace mucho, cuando todavía era British Petroleum, tenía capitales públicos británicos. Ya no es así. BP es una empresa privada transnacional -además se fusionó con Amoco-, e incluso es la accionista principal de Pan American Energy, a la que los Kirchner le han extendido importantes contratos petroleros.
Pero, además, el propio Gobierno argentino, a través de Enarsa, que sí es una empresa estatal, retomó en 2008 exploraciones off shore en el mar Argentino, sin que eso implique, se supone, un riesgo ambiental inmanejable. En setiembre de ese año llegó la plataforma Ocean Scepter, encargada por Enarsa y la chilena Enap, para auscultar el Golfo de San Jorge. Cristina Fernández fue a la inauguración.

