Una alianza porteña que busca quebrar al PRO y a los K
El frente que tiene a Carrió y a Solanas como referentes es la principal movida para los comicios de agosto. Macrismo y kirchnerismo aún no dan señales de sus candidatos en ese distrito.
Buenos Aires. El flamante frente sellado entre el radicalismo, "Pino" Solanas, Elisa Carrió, el socialismo, la Coalición Cívica, el GEN, Libres del Sur y otros partidos de centroizquierda promete ser la gran novedad electoral porteña. La decisión de este espacio político de dirimir las candidaturas en las primarias del 11 de agosto contrasta con el quietismo acusado por el PRO y el Frente para la Victoria, que aún no han revelado las cartas por jugar en las legislativas de octubre.
Carrió, apoyada por Solanas y el socialismo, pugnará en las elecciones Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (Paso) por encabezar la lista de diputados, lugar que deberá disputarle al radical Ricardo Gil Lavedra, aliado en esta carrera con Libres del Sur y la Coalición Cívica, el ex espacio creado precisamente por Carrió.
Por ser elecciones de medio término, la comparación más ajustada con otros comicios debe buscarse en 2009. Aquella vez, Pino y otros aliados consiguieron casi 24 por ciento de los votos. La por entonces Coalición Cívica de Carrió y los radicales, aglutinados en el Acuerdo Cívico y Social, obtuvieron casi el 19 por ciento. Sumar ambos porcentajes y pretender que esta vez, todos aliados alcancen un 43 por ciento suena exagerado. Solanas habló de un piso de un 30 por ciento para esta convergencia de centroizquierda que aún no tiene nomenclatura. “Ponernos un nombre que empiece con Alianza no es muy auspicioso”, comentó un referente de este espacio.
Todos en carrera. Solanas quiere entrar al Senado, mientras que el otro grupo propone a Alfonso Prat Gay (ex niño mimado de Carrió) seguido de Victoria Donda. Ayer se sumó otro pretendiente a esa banca: el radical Rodolfo Terragno, que se convirtió así en la tercera pata del nuevo espacio político-electoral.
Esta convergencia de centroizquierda ya dejó heridos: los diputados Claudio Lozano, Víctor de Gennaro y la CTA que conduce Pablo Micheli, además del Movimiento Socialista de los Trabajadores quedaron al margen, al diluirse el FAP. Ambos grupos plantean ahora un (complicado) acuerdo con el Partido Obrero.
El PRO viene dominando con autoridad electoral el distrito. Mauricio Macri fue reelecto jefe de gobierno porteño en 2011, por 60 por ciento en el ballotage al kirchnerista Daniel Filmus. Pero mejor volver a las legislativas de 2009. Aquel año, el PRO encabezó la lista de diputados con Gabriela Michetti, quien ganó la elección con un 31,32 por ciento.
El macrismo, acaso reconociendo que la unión de la centroizquierda incorpora un jugador de peso, buscó aliarse con Roberto Lavagna y otros peronistas disidentes. El acuerdo se frustró y Michetti será la candidata a senadora. Se sigue comentando que invitarían al ex ministro de Cristina Fernández, Martín Lousteau a compartir la boleta con Michetti.
El PRO confía en ganar y meter dos senadores. Es curioso, pero gobernando la “ciudad-provincia” desde 2007, el PRO no tiene representantes en la Cámara Alta.
Dudas K. El kirchnerismo, en 2009, aliado con Nuevo Encuentro, consiguió un magro 11,45 por ciento. La lista a diputados la encabezó Carlos Heller, convocado por el propio Néstor Kirchner; una candidatura que desencantó a los peronistas porteños que no se esforzaron por conseguirle votos al banquero. "Por ahora, el candidato a senador es Filmus, es el que más mide", confió a La Voz del Interior un alto funcionario nacional.
Pero dentro del kirchnerismo están quienes ven en Filmus al eterno derrotado por Macri (perdió dos elecciones). “Es un candidato con capacidades electorales diferentes”, se escuchó bromear un kirchnerista consultado por este diario.
Ayer, el jefe de gabinete Juan Manuel Abal Medina (que sigue de cerca la política porteña) compartió una actividad partidaria con el legislador camporista Juan Cabandié y el eterno ministro de Trabajo (cumplió diez años en su función) Carlos Tomada. Los dos se mencionan como candidatos.
El kirchnerismo podría perder dos bancas en el Senado: la de Filmus, y la del aliado Samuel Cabanchik, quien había llegado en 2007 por integrar una lista de Carrió. Pero también es cierto que podría realizar una mejor elección que en 2009, y así lograr alguna banca más de diputados entre las 13 que se renuevan.
Ayer, en lo que asomó como una jugada más tribunera que posible, Patricia Bullrich convocó a toda la oposición porteña a unirse en una sola lista legislativa. Último Llamado se tituló el documento presentado por Bullrich, quien ocupa una banca de diputada por haber estado en la lista de Carrió, mientras que hoy se encuentra más cerca del PRO y del peronismo disidente. Las alianzas tienen plazo hasta este martes para constituirse y, difícilmente, la oposición termine aglutinándose en una sola lista.

