Ahora es Barrionuevo quien acusa de "gorila" a Cristina
Dijo que losKirchner son "multimillonarios". Calificó de "payasada" la gira presidencial en Angola.
Buenos Aires. Como ya lo había hecho el jefe de la CGT, Hugo Moyano, el dirigente gastronómico Luis Barrionuevo acusó ayer a la presidenta Cristina Fernández de "gorila" y de estar "en otro mundo". Tras advertir que "no tiene autoridad política ni ética" para hablar del patrimonio de los gremialistas, Barrionuevo instó a la mandataria a "mirarse al espejo" porque "los Kirchner son multimillonarios". Tras tildar de "payasada" el viaje presidencial a Angola, impulsado por el secretario de Comercio, Guillermo Moreno, con el anunciado propósito de buscar inversiones, Barrionuevo le imputó a "los Kirchner" haber practicado la "usura" y enriquecerse con una "historia nefasta de comprar terrenos a precio vil y venderlos en dólares contantes y sonantes".Por otra parte, el jefe del gremio de los gastronómicos alertó que Hugo Moyano "no puede seguir siendo secretario general de la CGT", al reprocharle al camionero haberle "fallado al resto de los sindicatos" mientras estaba "bien" con el Gobierno nacional. "Él ha fallado al resto de los sindicatos y tomaba por asalto a los afiliados de un montón de centrales sindicales", alertó, en declaraciones a radio Mitre. El jefe de la CGT Azul y Blanca rechazó de plano recientes declaraciones de Cristina Fernández quien, al pedir "sensatez" y "responsabilidad" a los sindicalistas en los reclamos de aumentos salariales, advirtió que muchos de esos dirigentes "se van a sus casas ricos", mientras que los trabajadores quedan pobres y con riesgo de perder el trabajo.En ese marco, Barrionuevo definió de "gorila" a la Presidenta, en coincidencia con el calificativo que la semana pasada había lanzado Moyano contra representantes del Gobierno nacional.Y recordó: "En los albores del kirchnerismo, estando Moyano a su lado en los actos, yo decía que Cristina veía un pobre a un millón de kilómetros. La tuve como compañera en el Senado dos años y nunca le interesaron los pobres". Recordó que la Presidenta "era fanática de (Domingo) Cavallo y de (Carlos) Menem".

