Un acto tenso, con denuncia de represión y supuesto secuestro
A Alberto Lebbos le bloquearon el acceso al palco. El papá de una beba fallecida dijo que lo retuvieron en un auto para que no llegue hasta Cristina. Video.
Dos padres que reclaman justicia por la muerte de sus hijas intentaron ayer, en la capital tucumana, acercarse a la presidenta Cristina Fernández, quien encabezó en esa ciudad el acto por el Día de la Independencia. Sin embargo, la Policía de Tucumán le impidió el acceso al acto a uno de ellos. Al otro, según él denunció, efectivos de civil lo retuvieron en un auto para que no llegara al aeropuerto a entregarle una carta a la mandataria.
Dardo Caciccio es el padre de Morena, una beba que falleció el año pasado y cuya familia sostiene que su muerte se debió a la demora del traslado en el avión sanitario del gobierno tucumano. Este hombre denunció ayer que policías de civil le impidieron llegar a Cristina, a quien Caciccio quería entregarle una carta. Dijo que la Policía lo metió por la fuerza en un automóvil y lo mantuvo allí durante 40 minutos, según publicó en su sitio web el diario La Gaceta. “Me preguntaron adónde iba y qué buscaba, y les contesté que quería acercarle una carta a la Presidenta. Me dijeron que había una orden para que no lleguemos”, relató Caciccio. “Cuando me dejaron salir me quitaron la bolsa que llevaba y rompieron la carta (...) Lo que pasó hoy es propio de la dictadura”, sostuvo.
Por otro lado, la Policía impidió a Alberto Lebbos, padre de Paulina, una joven asesinada, acceder a la zona en la que se realizó el acto. Lebbos y otros manifestantes fueron obligados a retroceder.
Previo a ello, el padre de Paulina había publicado una solicitada en un diario local en la que le pedía una audiencia a la Presidenta. “Usted compartirá el acto del 9 de Julio con los cómplices, encubridores y presuntos autores del impune homicidio de mi hija Paulina”, escribió Lebbos. Y le recordó que Néstor Kirchner lo había recibido: “Solicito me reciba, me escuche y ayude como lo hizo su esposo un 9 de Julio”.
El crimen de Paulina ocurrió en 2006 y se sospecha de una trama política para encubrir a sus autores. El padre apunta al gobernador José Alperovich.

