El tipo de cambio, un tema delicado entre los metalúrgicos
En la apertura de Metalexpo primó el optimismo, aunque Emilio Etchegorry planteó que hay problemas de competitividad.
La apertura ayer en Córdoba de la Feria Metalexpo 2011 fue el escenario en el quedó expuesta la preocupación existente en el sector por la competitividad industrial derivada de los impactos de la crisis internacional en los valores de las monedas de distintos países con los que comercia la Argentina, en particular Brasil. No hubo ni posiciones tomadas ni propuestas, pero en el lugar sobrevolaba la encuesta realizada hace poco entre los asociados a la Cámara de Industriales de Metalúrgicos y de Componentes de Córdoba –organizadora de la feria– según la cual para 47,4 por ciento de los consultados el dólar debería valer hoy 5,33 pesos para asegurar la competitividad del sector.El presidente de la Cámara, Emilio Etchegorry, no puso al tema en el eje de su exposición, pero sostuvo que "para adelante vienen cosas lindas pero con algunas complicaciones; la economía del mundo va a sufrir cambios y nuestras herramientas tal vez no nos sirvan ya para afrontar problemas de competitividad para empresas que queremos que en unos anos sean campeonas".Juan Carlos Lascurain (presidente de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina, dentro de la cual están federados los metalúrgicos cordobeses) no habló del tema en su discurso, en el que defendió la política económica del Gobierno nacional y la contrastó con las vigentes entre 1975 y 2001.Después, en diálogo con este diario, Lascurain no avaló la opinión crítica hacia el nivel de tipo de cambio planteada por sus colegas cordobeses. "Yo no voy a opinar sobre eso. Son opiniones… Lo que nosotros tenemos que hacer es opinar sobre trabajos respaldados. La competitividad no es simplemente el tipo de cambio. La competitividad puede mejorar por un cambio en la ley de riesgos de trabajo, en los impuestos que tienen muchos municipios, no hay una única razón", dijo.En cambio, defendió la política de límites a las importaciones para "defender el trabajo nacional", un objetivo con el que coincidió Etchegorry.

