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Superávit, a expensas de un mayor cierre del comercio exterior

En 2012, el país alcanzó la relación más baja desde 2002 entre exportaciones e importaciones y el producto interno bruto PIB, según el Iaraf.

15 de enero de 2013 a las 12:01 a. m.
Superávit, a expensas de un mayor cierre del comercio exterior

Las medidas proteccionistas adoptadas por el Gobierno nacional en su meta de lograr en 2012 un superávit de la balanza comercial superior a los 10 mil millones de dólares se tradujeron en “una pronunciada caída en el grado de apertura de la economía”, con impactos negativos en la inversión, la creación de empleos y sobre los exportadores y consumidores domésticos.

Tal la conclusión del último informe económico difundido ayer por el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf) bajo el título “Balanza comercial: se cumplió el fin, ¿se justifican los medios?” con las firmas de los economistas Nadin Argañaraz y Ariel Barraud.

El trabajo analiza el grado de apertura de la economía local, medido como el cociente entre el comercio con el resto del mundo y el producto bruto argentino (ver infografía Grado de apertura).

Dicho indicado, se menciona, tomó uno de sus valores más elevados en 2008, cuando la suma de las exportaciones más las importaciones equivalieron a casi el 40 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB). En 2012 se habría reducido al 30 por ciento, la más baja desde 2002, ante los bajos valores relativos de exportaciones e importaciones, cuyos valores en dólares se habrían ubicado por debajo de los de 2011.

Es decir, la menor apertura o “cierre” de la economía provino de ambas variables: las exportaciones pasaron del 18 por ciento del PIB en 2011 al 16 por ciento en 2012, mientras que las importaciones pasaron del 16 por ciento al 14 por ciento entre ambos años.

Uno de los principales efectos de la política de restricciones impuestas a la importación fue su impacto sobre la producción de corto plazo y la capacidad de producción de largo plazo (inversión), alertó el Instituto. “Del total de lo que compramos al resto del mundo, un 80 por ciento corresponde a productos necesarios para poder llevar a cabo la producción local: insumos, combustibles y lubricantes, bienes de capital”, ejemplifica.

El trabajo subraya que, en el contexto mundial, Argentina es, a excepción de algunos bienes, lo que en economía se denomina “país pequeño”, en tanto que el tamaño de su mercado es reducido. “El objetivo de tener superávit comerciales superiores a un determinado valor puede calificarse de simbólico, y si se lo toma como una meta inflexible puede generar situaciones en las cuales su consecución entraña más riesgos que cuestiones positivas”, advierte.