Soja: las lluvias aseguraron la cosecha
Reservas: según los técnicos, el resultado global de la campaña agrícola apunta a ser satisfactorio, a pesar de la influencia negativa del episodio "La Niña".
El resultado global de la campaña agrícola apunta a ser satisfactorio, a pesar de la influencia negativa del episodio de "La Niña" que la afectó. El aporte de las últimas lluvias tendrá "un impacto directo" sobre los rendimientos de la soja en la región productiva núcleo del país, con lo cual la campaña agrícola 2010/2011 "parece haber atravesado su etapa crítica", según los últimos informes agroclimáticos. Mientras la Bolsa de Cereales de Buenos Aires mantuvo en 47 millones de toneladas su proyección de la cosecha de soja en el país, la red GEA de la Bolsa de Comercio de Rosario dio cuenta de importantes aportes de humedad en lo que va de la semana por las lluvias registradas en las provincias de Santa Fe y Córdoba. "Estos acumulados tendrán un impacto directo sobre los rendimientos, ya que el cultivo de soja, que se encuentra en general entre R1 y R6, cuenta con un nuevo escenario de reservas de agua. En estos momentos, son reducidas las áreas con escasez de humedad en la región núcleo y, en algunos casos, la humedad es suficiente para llegar a cosecha sin limitantes hídricas", indica el informe regional.En tanto, en su nuevo informe de perspectiva agroclimática para la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, el ingeniero Eduardo Sierra consigna que "desde una perspectiva global, la campaña agrícola 2010/2011 parece haber atravesado su etapa crítica".Agrega que las oportunas lluvias ocurridas en enero "alejaron la posibilidad de un impacto negativo generalizado" en los cultivos.Si bien se pronostica que febrero y marzo serán meses con precipitaciones algo irregulares, es muy probable que éstas sean suficientes para compensar el moderado consumo de humedad que será provocado por las temperaturas, más bien moderadas, que se esperan, indica Sierra. Menos agua en otoño. El informe agroclimático agrega otros datos para tener en cuenta por los productores agropecuarios: La posibilidad de un final de verano y un otoño con lluvias escasas augura buenas condiciones para la maduración y cosecha, así como un bajo riesgo de enfermedades y plagas. Desde una perspectiva más detallada, se observan ciertos problemas: En la región pampeana y la Mesopotamia quedan algunas zonas sin haber recibido un alivio efectivo a la sequía, por lo que podrían producirse impactos puntuales. El NOA, gran parte de la región del Chaco, el extremo norte de la región pampeana y el norte de la Mesopotamia vienen observando una sucesión de tormentas localizadas severas muy fuertes, con aguaceros torrenciales, granizo y vientos de gran magnitud, que podrían prolongarse hasta el inicio del otoño, produciendo daños por exceso, favoreciendo las plagas y enfermedades, y causando desbordes y anegamientos. Heladas tempranas. El extremo sur del área agrícola podría estar expuesto a heladas tempranas, a partir de la segunda quincena de abril, con riesgo para los lotes tardíos de cultivos de verano, indica el informe de Sierra. En relación con la próxima campaña – 2011/2012–, advierte que el presente episodio de La Niña, dejará reservas hídricas escasas en gran parte del área agrícola nacional. A esto se unirá la acción residual del fenómeno que, muy probablemente, provocará precipitaciones por debajo del promedio durante el otoño y el invierno."Entonces, cualquiera que sea la naturaleza del próximo escenario climático, deberá tenerse en cuenta que el inicio de la campaña 2011/2012 se hará en condiciones de reservas hídricas escasas y precipitaciones bajo lo normal", especifica.También acota que la mayoría de los modelos anuncia que La Niña finalizaría hacia fines de marzo, o sea, bastante puntualmente. No obstante, este pronóstico genera mucha incertidumbre, por cuanto se necesitaría que durante febrero y la primera quincena de marzo, su intensidad decreciera a un ritmo acelerado.

