"Si me sucediera lo de Varas, renunciaría al gremio"
Considera que hay "casi un empate técnico" entre De la Sota, Juez y Aguad en la pelea por la gobernación. El Smata negociará salarios en forma trimestral.
Ferviente delasotista, Omar Dragún, titular de la delegación Córdoba del gremio mecánico (Smata) y de la CGT oficial, admitió no compartir la visión política de la presidenta Cristina Fernández, pero anticipó que la votará. "Es lo mejor que hay hoy, ante una oposición que no existe", afirmó. En una entrevista con La Voz del Interior aseguró que si atravesara la misma situación del ahora ex legislador juecista Augusto Varas, titular de la Unión Obrera Metalúrgica –procesado por la Justicia Federal por presunto fraude al Estado– renunciaría a la conducción del gremio. "Si me pasara a mí, yo renunciaría", dijo, tajante.De bajo perfil, el sindicalista nacido en Buenos Aires y radicado desde joven en Córdoba no descarta participar nuevamente en política. –El legislador Augusto Varas renunció a la banca. ¿También debería hacerlo frente a la UOM? ¿Su caso afecta más al gremialismo cordobés o al juecismo? –Indudablemente que el juecismo queda muy golpeado. Usted sabe que yo soy delasotista de toda mi vida y tengo una profunda amistad y respeto por De la Sota. Él tuvo algunos problemas con colaboradores cercanos que tuvieron en su momento dificultades personales. Eso fue utilizado políticamente por el juecismo en contra de De la Sota, injustamente. Hoy está sufriendo lo mismo el juecismo. Lo que pasa es que lo quiere ocultar. Yo no sé si Varas tiene que renunciar al gremio; eso queda en la conciencia de él. En mi opinión, si estuviera en una situación como la que él vive, yo en mi gremio sí renunciaría. –¿Juez ahora se despegó de Varas? –No se puede despegar de sus responsabilidades; ya demasiado lo hizo cuando fue intendente. –¿De la Sota es el único candidato del PJ que puede ganarle a Juez? –Dentro del PJ estoy convencido de que es así. Dentro del esquema de Córdoba, De la Sota es quien expresa en el peronismo la mayor capacidad de inteligencia para gobernar. Es el máximo dirigente que tenemos para pelear las elecciones. –¿Cómo lo ve a Juez? –Honestamente, tengo una mala consideración de él. La gestión de Juez como intendente fue un desastre. Además de no hacer las cosas, dejó en la municipalidad una bomba que reventó en esta gestión, achacada sólo a este intendente (Daniel Giacomino), que no es santo de mi devoción pero tampoco lo podemos culpar de todos los males que tiene. Juez le dejó una bomba con la mecha encendida.– ¿Comparte la reelección de Cristina? ¿La votará? –En este momento, en función de lo que hay al frente, creo que Cristina es lo único que tenemos. A nivel nacional, la oposición no demuestra unidad, no hay proyectos de ningún lado, ni siquiera del Peronismo Federal, donde no se ponen de acuerdo con un candidato. En este período de Gobierno los trabajadores hemos crecido, y los empresarios, de una manera impresionante. El salario ha mejorado, se sacó mucha gente de la pobreza y se han hecho muchísimas obras que no se realizaban en los últimos 40 años. Va a ser Cristina la candidata y, dentro del peronismo, la voy a votar, indudablemente. Es lo mejor que hay hoy, ante una oposición que no existe. –¿ En Córdoba se debería votar en forma separada o conjunta? –Debería votarse separado. Primero, porque hace falta un período de transición más importante desde que se elige un gobernador y se retira el otro. Y, además de eso, hay un compromiso provincial de cambiar el sistema de votación, donde todos los cordobeses hemos puesto nuestra esperanza para que el sistema sea más transparente, para que no haya dudas en el electorado y sepa lo que se vota. –Para el PJ es clave la intendencia. ¿Olga Riutort podría ser una buena candidata? –Indudablemente, Ramón Mestre es el mejor posicionado dentro de todos los partidos. En el justicialismo hay muchas figuras, no una sola. La interna del 3 de abril será fundamental si el que gana es apoyado por todos. No, si alguien después saca los pies del plato y se va por afuera, que es un acto de deslealtad y antidemocrático. –¿Será una elección provincial peleada? –Hoy en día no sé si va a ser sólo De la sota-Juez. El radicalismo se ha fortalecido. Creo que ahora hay casi un empate técnico entre los tres principales candidatos. –Había conversaciones para la unidad de la CGT de Córdoba. ¿Es posible? ¿Qué la impide ? –Nosotros nos comprometimos en Buenos Aires y con la gente nuestra en Córdoba a hacer todo el esfuerzo posible para unificar la CGT local. Habíamos quedado que íbamos a elegir a un candidato de una y otra CGT. Y si la división era por Dragún o Smata, estábamos dispuestos a bajarnos. Fue una decisión unánime de todos los gremios nuestros que yo siguiera trabajando en la futura CGT como titular o adjunto. Hace un año y medio que estamos esperando del otro sector (la CGT Regional Córdoba) una definición igual, de consensuar un candidato de unidad. Desgraciadamente, los compañeros no se han podido poner de acuerdo. Ante esta situación, estamos analizando renovar la CGT oficial con los gremios que tenemos, que son mayoritarios. La gente nos está pidiendo acciones y estamos atomizados. Mucho tiempo más no se puede esperar. –¿El paro con que amagó el camionero Hugo Moyano fue un apriete al Gobierno nacional? –Pienso que en este tipo de cosas que atraviesa Moyano hay que esperar. Si uno no tiene nada que ocultar ni tiene ningún tipo de inconvenientes yo, honestamente, pediría que me investiguen. Es un tema que debería tratarse en un ámbito que no exponga tanto a los trabajadores y a la sociedad. Si fuera en mi caso, no hubiera lanzado un paro. –¿Qué opina de Moyano? –No todos los sindicatos están conformes con la conducción de Moyano, algunos sí. Yo no tengo quejas, estoy al medio, porque nuestra actividad no dependía de las acciones que Moyano podía llevar adelante en la CGT. –¿Hay que ponerle límite a los aumentos salariales o depende de cada gremio? ¿El Smata maneja algún porcentaje? –Ni la CGT ni Moyano pusieron nunca algún limite a las discusiones paritarias. Siempre se habló que, cada uno de los sectores, de acuerdo con cómo estén en su actividad, verán las factibilidades de pedir o exigir porcentajes. Siempre hemos firmado nuestros propios números en función de cómo esté la actividad. Vamos a sentarnos a discutir el 1° de abril con la patronal y tenemos en vista plantear la inflación del trimestre dictaminada por la Universidad de Buenos Aires u otra canasta que no sea del Indec, que no lo seguimos porque sabemos que no refleja la realidad. Por eso plantearemos inflación, más un porcentaje de recuperación, y lo vamos a analizar con los trabajadores. El piso mínimo anual estará en el 30 por ciento, porque pensamos que la inflación puede superar ese porcentaje.

