Lo que la sociedad considera esencial, y su reflejo en las urnas
Los sistemas políticos modernos se sirven de la opinión pública para orientar sus programas, determinar sus acciones y planificar sus estrategias.
¿Qué es la opinión pública? ¿Qué función cumple? Desde el esclarecedor trabajo de Habermas sobre el nacimiento de la opinión pública hay acuerdos alrededor de pensar este concepto como parte del corpus de la Ilustración. En ese sentido, debería pensarse a la opinión pública como una más de las aspiraciones de la burguesía de fines de Siglo XVIII. Es decir, se debe sumar a otros reclamos burgueses tales como la libertad de pensamiento, la libertad de opinión y la libertad de prensa.
Tal como señala el autor mencionado, la opinión pública es la contracara de la ‘’opinión del palacio’’, centralizada en la figura del monarca y su corte, opinión única que es la negación de la política. Allí no hay intercambio, no hay discusión; lo que hay es coerción: lo que decide la cúspide es lo que se hace. Habermas establece la clara relación entre el espacio público, espacio donde se desarrolla la vida social, y la formación de la opinión pública, cosa imposible en el espacio del palacio vedado, congelado, inmutable al cambio social.
Los sistemas políticos modernos nacidos al calor de las revoluciones burguesas consideran un insumo principal y necesario a la opinión pública, pues es la opinión que se forma del cruce de las diversas posturas en torno a lo público. Los sistemas políticos representativos y democráticos de la modernidad no podían dejar de tener en cuenta esa opinión que se alimentaba y al mismo tiempo alimenta el espíritu de lo público. Lo público es la cosa pública, es lo social en su diversidad pensando a través de los contrapuestos.
Desde ya que esta opinión de ‘’lo público’’ incide de modo directo sobre el comportamiento electoral. No debe confundirse ‘’opinión pública’’ con ‘’agenda pública’’. La agenda es generalmente impuesta por los grandes medios de comunicación y está sometida a una acelerada temporalidad. La opinión pública está formada de una estructura mucho más sólida, pues sus temas centrales trascienden a los medios y su agenda, son temas que el colectivo social considera esenciales. Como decíamos, los sistemas políticos modernos se sirven de la opinión pública para orientar sus programas, para determinar sus acciones y también para planificar sus estrategias electorales.
Un ejemplo de la importancia de la opinión pública es el sistema político norteamericano. En ese país, que tiene un sistema prácticamente bipartidista, es donde más se han desarrollado las técnicas de medición y seguimiento de la relación entre opinión pública y comportamiento electoral. Como dice Jean Mac Ferry: “La opinión pública es una figura temporaria e imperfecta del cuerpo electoral, de manera que los sondeos son representativos de la opinión pública, y esta, en parte, es representativa de las conductas electorales”.
A cargo
Rómulo Montes, licenciado en Ciencias Sociales y Humanidades y especialista en Historia, Universidad Nacional de Quilmes; docente de Sociología General, Historia de América Latina, Historia Universal, Historia Diplomática y Exterior Argentina y Latinoamericana Comparada, Universidad Siglo 21.
Capacitación a medida
Educación a distancia. Cloud 21 tiene 150 cursos de educación continua. El sistema permite que cada quien programe su formación de acuerdo con sus necesidades. Cada domingo, La Voz del Interior presenta aquí alguna de las temáticas de los cursos para ayudar a que los interesados puedan diseñar su sistema de capacitación a medida. Recursos multimedia, formatos audiovisuales y el acompañamiento de tutores integran la propuesta.

