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Por primera vez en la era K, subió la deuda como porcentaje del PIB

El endeudamiento público nacional aumentó a 197 mil millones de dólares. Pero gran parte está en pesos y se debe a organismos como Anses.

03 de julio de 2013 a las 12:01 a. m.
Por primera vez en la era K, subió la deuda como porcentaje del PIB

La deuda pública argentina aumentó a 197.464 millones de dólares al 31 de diciembre de 2012, lo que implica un aumento de 18.501 millones frente a 2011, informó ayer el Ministerio de Economía. De esta manera, el pasivo público creció 10 por ciento a lo largo del año pasado, pese a la política de desendeudamiento manifestada por el Gobierno nacional.

En realidad, en términos absolutos, hubo un solo año, 1995, en que la deuda pública medida en dólares se achicó. Ese año empezó con 191.296 millones y terminó con una abrupta caída, a 129.227 millones. El resto de los “años K”, siempre subió.

Pero el Gobierno argumentaba, con razón, que la deuda sólo debía dimensionarse en relación a la capacidad de pago de la economía, es decir, al peso de esa deuda sobre el Producto Interno Bruto (PIB). Efectivamente, desde ese punto de vista el “peso” de la deuda sobre el PIB se redujo año tras año (a excepción de 2009, cuando no varió).

Pero en 2012 esa trayectoria se quebró. 2011 terminó con una deuda que representaba 41,8 por ciento del PIB. Y 2012 concluyó con un 44,9 por ciento, según los datos oficiales (Ver Infografía).

Economistas no oficialistas y políticos opositores aducen también que, como desde 2007 se viene subestimando la inflación, eso, en el sistema de medición de cuentas nacionales, lleva a sobreestimar el PIB, de lo que se deduce que el peso de la deuda sería mayor.

Sin embargo, el Gobierno muestra otras dos cuestiones como importantes logros. Una, es que, a diferencia de lo que sucedió hasta la crisis de 2001, la amplia mayoría de la deuda pública está nominada en pesos, y no en divisas extranjeras. En efecto, de los 197 mil millones de dólares de la deuda, el 41 por ciento está nominado en pesos, lo que da mayor margen de maniobra al Estado argentino.

La otra cuestión es que 58,1 por ciento de la deuda total es “autodeuda”. O sea, dinero que el Poder Ejecutivo (la administración central) tomó “prestados” de otros organismos públicos, lo que agrega mayor margen de maniobra. Los mayores “prestamistas” son la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses), el Banco Central y el Banco Nación.

Claro que la oposición y los economistas independientes, aunque reconocen estas dos ventajas (que la deuda esté en pesos y que los acreedores sean organismos públicos), advierten que eso no implica que no haya que cumplir con esas obligaciones. En efecto, tener deuda en pesos es una ventaja si se está dispuesto a licuar el monto de esas deudas, lo que forzosamente debería hacerse a través de una mayor inflación. Y no pagar a la Anses, al Nación o al Central implica desfinanciar jubilaciones, la capacidad prestable a la economía o la solidez de la moneda.

Promesa de pago. El secretario de Finanzas de la Nación, Adrián Cosentino, ratificó el "compromiso" del Gobierno argentino de seguir cumpliendo el cronograma de pagos "en tiempo y forma" a los acreedores que ingresaron a los canjes de 2005 y 2010. La ratificación se produjo luego de que la Justicia belga evitara pronunciarse sobre un planteo presentado por bonistas europeos que buscaron anticiparse a los pasos que podría dar la Justicia de Estados Unidos.