Peso pesado de los tributos
El Impuesto a los Ingresos Brutos para el comercio mayorista fue de 2,5% hasta 2008. Desde entonces fue subiendo, y en 2012, llegará a 4,2%. Walter Giannoni.
La Cámara de Comercio de Córdoba le pidió al Ieral, el instituto de análisis económico de la Fundación Mediterránea, un estudio sobre el impacto del Impuesto a los Ingresos Brutos en la renta del sector. Nadie puede decir que la entidad solicitante del trabajo exhiba alguna fricción con el sector político que gobierna Córdoba desde 1999. Más bien, todo lo contrario. El comercio cordobés ha demostrado una paciencia oriental frente al principal inconveniente que lo afecta: la oferta informal en plena peatonal cordobesa, corazón geográfico de su actividad.Si bien los problemas con los vendedores ambulantes se potenciaron durante la actual gestión municipal, esa competencia desmadrada data de muchos años y, por esas cosas de la economía, ha recibido más golpes desde que Guillermo Moreno cerró las importaciones que por políticas públicas dirigidas a solucionar el problema de un modo consensuado, en la parte que puede consensuarse.También es injusto, hay que decirlo, endilgarle sólo a la Municipalidad de Córdoba el control sobre el comercio informal. En la peatonal, los inspectores de Afip suelen saltar entre mantas cargadas de mercadería para inspeccionar un comercio formal.Además, aunque aparenta ser un conflicto ajeno a la Provincia, sí golpea a un sector clave para sus cuentas fiscales. En los últimos 12 años, el tributo sobre el facturado total no ha dejado de crecer, con alguna que otra ventaja para los comercios que facturan menos.Con sólo ordenar la información, el Ieral encontró que, hasta 2008, el Impuesto a los Ingresos Brutos para el sector mayorista era de 2,5 por ciento. A partir de ese año subió al tres y al año siguiente al 3,5 por ciento. En 2010 llegó al cuatro y en 2012 será de 4,2 por ciento.En el caso de los minoristas, la evolución del tributo fue más pesada todavía. Desde 1994 hasta 2007 estuvo en el 3,5 por ciento. Entre 2008 y este año se fijó en cuatro por ciento y desde el 1º de enero próximo ascenderá al 4,2.Por varios años, el oficialismo piloteó el mínimo general para evitar disconformidad en el micro y pequeño comercio, que si bien es más numeroso no es el mayor creador del empleo formal.El estudio dice algo más: por la combinación de factores macro y el impuesto a los ingresos brutos, la pérdida de rentabilidad respecto de 1993, año base del cálculo, rondaría el 25 por ciento, sin contar la incidencia de "tributos nuevos" como el impuesto al cheque creado en 2001 o el efecto del no ajuste por inflación en Ganancias.Como se ve, 2012 será un año para aplicar "sintonía fina", como dice la Presidenta, en los mostradores de las empresas por algo más cercano que la crisis europea.

