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El papel de los bancos centrales en la crisis

Mientras la Reserva Federal tiene un multiobjetivo de estabilidad monetaria y protección del empleo, el BCE europeo sólo apunta a la inflación. En los países del mundo, las reservas no respaldan el circulante.

11 de marzo de 2012 a las 12:02 a. m.
El papel de los bancos centrales en la crisis
Intervención. El BCE tiene como principal objetivo la estabilidad de precios, a partir de la nueva gestión está inyectando liquidez en bancos para estimular la economía real (AP).

Cuando anunció el proyecto de reforma del Banco Central y la ley de Convertibilidad, la presidenta Cristina Fernández hizo alusión a la situación internacional y a los cambios en las normas que rigen a las autoridades monetarias y financieras del resto del mundo. Esa realidad no es uniforme, mientras algunos bancos centrales tienen como objetivo sólo las metas de inflación, otros le suman a éste el crecimiento o el pleno empleo. El Banco Central Europeo (BCE) y el de Inglaterra priorizan la estabilidad de precios y como secundario, el pleno empleo y el crecimiento económico.En cambio, la Reserva Federal, tiene un multi target: pleno empleo, estabilidad de precios y moderación de las tasas de interés de largo plazo. En Latinoamérica, Brasil apunta a la inflación, aunque hay un proyecto para incorporar el mandato de estimular la economía y el empleo. El Banco Central de Uruguay, por su parte, reformó en forma reciente su legislación y estableció como finalidad la estabilidad de precios "que contribuya con los objetivos de crecimiento y empleo". De todos modos, cuando la inflación es el único objetivo "no quiere decir que los bancos centrales no utilicen la política monetaria para estabilizar el sistema financiero o hacer política contracíclica", explica Federico Furiase, analista de Estudio Bein & Asociados. De hecho, las medidas para controlar los precios y las tasas de interés tienen su impacto en el nivel de actividad económica real. Lo que no se ve en otro país es el respaldo total de la base monetaria en la economía, o del circulante por parte de las reservas, ya que eso implicaría una caja de conversión (como la Convertibilidad argentina, o el patrón oro). "Los países desarrollados no lo necesitan, por la fortaleza de sus monedas. En cambio, los emergentes utilizan las reservas como una herramienta más para la estabilidad macroeconómica", agrega. En este marco, desde la crisis de 2008 la Reserva Federal inyectó grandes cantidades de dinero para, entre otras cuestiones, auxiliar a los bancos en problemas y comprar bonos del Tesoro (financiar al Gobierno). En cambio, el BCE, bajo la mirada de la estricta Alemania, era reacio a este tipo de política. A partir de diciembre, cuando asumió Mario Draghi, esto cambió y ahora está dotando de liquidez a los bancos europeos, lo que le permitió a la Unión Europea vislumbrar una recuperación. "Son medidas transitorias para controlar la crisis sistémica y políticas anticíclicas para bajar las tasas de interés de largo plazo. Esto es muy distinto al uso de las reservas para financiar en forma permanente las necesidades del Gobierno", opina el economista.

1.8 billón de dólares fue la inyección de dinero que realizó la Reserva Federal desde 2008, a través de la compra de deuda soberana de Estados Unidos. En Europa, desde diciembre la banca europea recibió 1,3 billón de dólares.