Obtienen hamburguesas a partir de células bovinas
Científicos holandeses utilizaron células madre extraídas de tejido muscular para cultivarlas en laboratorio. El proyecto se llevó a cabo en la Universidad de Maastricht.
Londres. Un equipo de científicos holandeses desarrolló la primera hamburguesa en un laboratorio a partir de células madre vacunas, formadas únicamente por proteína extraída del tejido muscular del animal.
La revolucionaria hamburguesa fue degustada ayer en una rueda de prensa en Londres en la que se presentó el avance, llevado a cabo por un grupo de expertos liderados por Mark Post, de la Universidad de Maastricht, y financiado con 250.000 euros aportados por Sergey Brin, cofundador de Google.
Aunque el proyecto se encuentra todavía en sus primeras etapas y aún no puede producirse a escala global, los investigadores creen que podría contrarrestar el impacto negativo de la producción cárnica en el medio ambiente y ayudar a solventar la creciente crisis alimenticia.
Según explicaron los expertos, el ingrediente principal de la innovadora hamburguesa es proteína pura vacuna, aunque el equipo no descarta añadir células de grasa, también de laboratorio, para conseguir un sabor más natural.
A partir de las células madre extraídas del tejido muscular de la vaca, los científicos consiguieron multiplicar sus muestras tras alimentar con nutrientes las células y acelerar su crecimiento mediante sustancias químicas.
Después de tres semanas de proceso continuado, obtuvieron más de un millón de células madre que fueron apartadas en pequeños recipientes donde se fusionaron hasta formar minúsculas tiras de músculo, de aproximadamente un centímetro de largo y varios milímetros de ancho.
Una vez conseguidas 20.000 de estas tiras, se congelaron para más tarde pasarlas a temperatura ambiente y convertirlas en una masa compacta de hamburguesa que puede ser cocinada y en cuya elaboración participan decenas de millones de células madre, según el profesor Post.
Pero para que esta hamburguesa pueda ser un sustituto real de la carne vacuna, los científicos aún trabajan para darle un aspecto más auténtico, ya que la carne obtenida es blanca y su sabor todavía “no es lo bastante bueno”, reconoció el jefe del equipo. Para mejorar estos detalles, el equipo está tratando de dar un color rojo al alimento al añadir mioglobina compuesta de origen natural, así como células de grasa para mejorar el sabor.
“Las vacas son muy ineficientes, necesitan 100 gramos de proteína vegetal para producir sólo 15 gramos de proteína animal comestible. Para poder alimentarnos, perdemos un montón de comida en alimentar a las vacas. Con la carne cultivada podemos hacerlo de un modo más eficiente y no necesitamos matar a la vaca ni generamos metano”, indicó Post.
Según los investigadores, la hamburguesa logró reducir en un 90 por ciento la necesidad de tierra y agua para producir el mismo alimento y un 70 por ciento de la energía total.
El proyecto es una continuación de un estudio que se inició en 2004 para producir tejido muscular a partir de las células madre del músculo de vacas, aunque también se puede emplear de cerdo o pollo para cultivarlas in vitro.
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