Medidas de Moreno, sin impacto local
Emplazará a las petroleras a que den marcha atrás a los aumentos de la primera quincena de agosto.
Entre hoy y mañana, el secretario de Comercio Interior Guillermo Moreno intimará a Shell a que dé marcha atrás con los aumentos en los combustibles realizados en la primera quincena de agosto. La medida tendrá un impacto mínimo para los consumidores de Córdoba, donde las subas de precios fueron inferiores a las de Buenos Aires, y los estacioneros temen que represente un gran perjuicio para el sector.
"La Secretaría de Comercio Interior dijo extraoficialmente que enviará un comunicado oficial disponiendo que los precios se retrotraigan al 31 de julio pasado. La medida se tomará en el marco de la Ley de Abastecimiento", aseguró Raúl Castellano, presidente de la Federación de Expendedores de Combustibles y Afines del Centro de la República (Fecac).
Por ahora -explicó el dirigente- no hay precisiones sobre el contenido de la medida ni cómo se implementará, pero se espera que primero se envíen a los inspectores de Comercio a relevar los precios y luego se envíe la comunicación.
En las primeras dos semanas de agosto, Shell aumentó entre cuatro y cinco centavos los precios de sus combustibles, lo que promedia un incremento de entre uno y 1,5 por ciento.
La reacción. Las subas tuvieron más resonancia en Buenos Aires, donde se registraron hasta dos incrementos, ya que en la Capital los precios están más bajos que en el interior del país.
"En lo que va del año, los combustibles en promedio aumentaron entre 15 y 16 por ciento en las provincias y cuatro a cinco puntos más en Buenos Aires. Con esto, los precios de la Capital se acercaron a los del interior", explica Castellano.
Los aumentos desataron la furia de Moreno, quien reaccionó anunciando a fines de la semana pasada que acudiría a la Ley de Abastecimiento para obligar a Shell a reducir los precios.
Aplicar la Ley de Abastecimiento -creada en 1974 cuando el Estado tenía una política de control más rigurosa del mercado- no es sencillo, ya que implica además instrumentar la regulación de los precios por vía normativa en una actividad que hoy está desregulada y la declaración de emergencia ante la falta de productos en el mercado. Sin embargo, el conflicto no se desató por un caso de desabastecimiento. De hecho, la falta de combustible se observa solamente en las estaciones YPF para la nafta súper (y el gasoil en algunas zonas del interior) los días domingo y fines de semana largos, ya que la petrolera hispanoargentina no tiene la capacidad de responder a la demanda que tiene por ser el producto más barato del mercado.
"Esta es más una medida política, en respuesta a los aumentos de Shell. Hay que esperar para ver cómo se concreta", advierte Castellano.
El presidente de Shell, Juan Aranguren, cuestionó la medida: "No hay ninguna situación de emergencia, el mercado está trabajando al máximo y está abastecido", advirtió.

