Los cordobeses se ven peor, pero compran más
Por la inflación y el financiamiento, se disparó la intención de compra de bienes durables.
La inflación produjo una rara combinación en los resultados del Índice de Confianza al Consumidor (ICC) de Córdoba, que presentó ayer la consultora MKT.
El nivel general subió 4,6 por ciento en mayo respecto al mismo mes del año pasado, pero con un comportamiento divergente en sus tres componentes. Mientras el subíndice bienes durables tuvo un incremento interanual de 78,4 por ciento; los rubros situación personal y situación macroeconómica, cayeron 14 y 13,7 por ciento, respectivamente, en igual lapso.
"Este comportamiento se explica por el proceso inflacionario que vive la Argentina", precisó Gastón Utrera, titular de MKT, quien presentó ayer el informe.
Así, no resulta extraño ver que la percepción de los cordobeses sobre su situación personal actual y sobre su futuro dentro de un año, es peor que en mayo de 2009. "No es que hoy la gente esté mal, sino que hay temor de que en el futuro, la inflación quite poder de compra y genere más incertidumbre", agregó.
Algo similar puede aplicarse a las expectativas de los encuestados sobre la situación económica de la provincia y del país dentro de uno o tres años. La incertidumbre derivada de la inflación crea la percepción en la gente de que "esto puede terminar mal", subraya Utrera.
Por otra parte, la conjunción de alta inflación con financiamiento barato (en muchos casos sin interés) mientras la gente aún mantiene su poder adquisitivo, es lo que disparó la percepción de que este es un buen momento para comprar bienes durables, tanto electrodomésticos como casas o autos.
Este último había caído en forma importante durante 2008 y 2009, y ahora se recuperó a niveles cercanos a sus máximos. Utrera aclara que esta clara percepción obedece a la conjunción de esos tres factores. Si alguno de ellos faltara, el índice no sería tan alto.
"La gente considera que puede esquivarle a la inflación a través de la compra financiada de bienes, pero, además, tiene dinero para hacerlo", acota.
Este comportamiento ya muestra impacto en las ventas donde, según MKT, la actividad comercial crece "a dos velocidades". Los comercios relacionados con los bienes durables (automóviles, electrónica y electrodomésticos) crecen a una tasa mayor que los de consumo masivo (alimentos y bebidas).
Hacia adelante, los efectos de la inflación sobre el consumo pueden moderarse si se reducen las expectativas inflacionarias, que ya se moderaron en marzo y abril, concluye MKT.

