La industria sigue en alza, pero a ritmo más lento
La actividad registró en julio una suba interanual de 8 por ciento, casi cuatro puntos menos que la obtenida en junio. Según la UIA, la desaceleración se nota desde mayo.
La actividad industrial continúa en crecimiento, aunque cada vez a un ritmo menor. Así lo refleja el indicador elaborado por la Unión Industrial Argentina (UIA), según el cual en julio se ubicó 8 por ciento por encima del séptimo mes del año pasado. La cifra implica una fuerte desaceleración en relación a junio, cuando la actividad se incrementó 11,7 por ciento. Sin embargo, el dato no es nuevo; según recalca la entidad industrial, la producción viene desacelerándose desde mayo.En este sentido, el indicador de la actividad industrial de la UIA muestra una caída de 2,3 por ciento comparado con junio en términos desestacionalizados. En el acumulado correspondientes a los primeros siete meses del año registra un aumento de 11,8 por ciento en relación al mismo período de 2009.Para la entidad fabril, esta desaceleración responde en parte a una cuestión estadística, ya que en los meses anteriores la comparación interanual se hacía contra meses de muy baja actividad, como fue el primer semestre de 2009, donde la industria se vio afectada por la crisis interna y externa.Pero además, existen otros factores que influyeron, como los cortes de gas, que complicó el funcionamiento y obligó a buscar combustibles alternativos más caros.A esto se agrega que muchos rubros, como el automotor, que crecían en forma acelerada reutilizando su infraestructura ociosa, ya llegaron al tope de su capacidad productiva.Al respecto, el análisis de la UIA indica que el incremento en los costos industriales y el avance de las importaciones que viene registrando desde diciembre (en julio mostró un aumento interanual de 43 por ciento) hacen que la inversión y el empleo se ralenticen.Por sectores, el crecimiento de la actividad está liderado por la industria automotriz, que avanzó 22,2 por ciento, y la industria siderúrgica, que creció 20 por ciento, aunque estos registros fueron menores a los que se registraron en los meses pasados: mientras en el primer semestre estos sectores aportaron el 68 por ciento del crecimiento, en julio el aporte fue de 56 por ciento.El resto de los bloques industriales logró un crecimiento promedio de 4,7 por ciento; entre ellos, los de mejor resultado fueron los productos textiles y la metalmecánica. Rechazo por ganancias. Por otro lado, luego de que el presidente de la UIA, Héctor Méndez, criticara fuertemente el proyecto que presentará en días más el diputado Héctor Recalde, que propone que los trabajadores participen en la distribución de las ganancias de las empresas con más de 300 empleados, nuevas voces empresarias se suman al cuestionamiento. Emilio Etchegorry (foto), presidente de la Cámara de Industriales Metalúrgicos y Componentes de Córdoba (Cimcc), dio a conocer su "total rechazo".En un comunicado, la entidad asegura que el país "nuevamente se ve atacado por proyectos que lejos de incentivar a mirar a Argentina como un país atractivo para producir y generar empleo, muestran un país cada vez más inseguro y regulado".Al respecto, resalta la existencia de instancias donde empresarios y sindicatos definen la remuneración de los trabajadores, marco en el cual los representantes gremiales obtuvieron incrementos salariales por encima de los porcentajes de incremento del costo de vida registrados por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) y que la propia Confederación General del Trabajo (CGT) reconoce como veraces."Después de cumplir con los compromisos salariales con el personal, los compromisos con los proveedores, los compromisos impositivos (excesivamente altos) con la nación, las provincias y los municipios, vender y cobrar a los clientes, al final del ejercicio las ganancias deben tributar al Estado Nacional el Impuesto a las Ganancias de 35 por ciento", se queja el empresariado metalúrgico.

