Gobierno demora pagos a empleados de Col-Car
300 trabajadores del frigorífico tendrían que haber recibido de la Nación 2.400 pesos cada uno.
El compromiso del Gobierno nacional de abonar los subsidios a los trabajadores de las plantas frigoríficas en crisis viene con demoras. Ayer, los trabajadores del establecimiento Col- Car, ubicado en Colonia Caroya, reclamaron sobre la ruta nacional número 9 la falta de pago de los 2.400 pesos acordados con el Ministerio de Trabajo de la Nación. "Estamos a 17 de agosto y aún no hemos tenido noticias del pago comprometido", respondió afligido Carlos Quinteros, delegado gremial de los trabajadores del frigorífico que se encuentra paralizado desde hace cinco meses. La última faena registrada en la planta propiedad del grupo brasileño JBS fue a comienzos de marzo.
Hasta junio, los trabajadores percibieron un salario conformado por la garantía horaria que fija el convenio de la actividad (equivalente a 140 horas semanales) y el resto a través de un subsidio de la Nación (60 horas semanales), según precisaron los operarios. El pago del haber de julio ya era responsabilidad de la Nación y es por el que están reclamando ahora.
Mientras los trabajadores se manifestaban ayer con un corte parcial (media calzada) de la ruta nacional 9, a la altura del establecimiento, el gremio a nivel nacional y la empresa diligenciaban en Buenos Aires el pago de la remuneración. El pedido también incluía a los empleados de una planta del mismo grupo ubicada en Berazategui (provincia de Buenos Aires). El sindicato local confía en que la Provincia pueda contribuir a conformar los salarios de los operarios.
El futuro del establecimiento, adquirido por JBS a finales de 2007 en 20 millones de dólares, no está claro. En los últimos meses alrededor de 150 empleados se han adherido a un retiro voluntario y sus posibilidades de reabrir su puertas son limitadas. Días atrás, el gerente de Relaciones Laborales del JBS, Carlos Fernández Sousa, sostuvo que la reapertura de la planta está supeditada a que el Gobierno nacional libere las exportaciones de carne termoprocesadas. Por lo pronto, el compromiso del pago del subsidio nacional es por un plazo de seis meses.
Reestructuración. El frigorífico Tinnacher, ubicado en Mi Granja, puso en marcha un proceso de reestructuración de personal y de procesos, a partir de las dificultades que atraviesa la actividad. El establecimiento habilitado por el Senasa para el tránsito federal (entre provincias) cuenta con un plantel de 130 trabajadores. La medida, que contempló el retiro voluntario de algunos trabajadores, apunta a reducir los costos de producción en esa planta. Y se especula con que podría incluir una paralización momentánea de sus actividades.

