“El bolsillo marca el índice de popularidad de los gobiernos”
Para Julián De Diego, los salarios marcarán la pauta en las elecciones. Dice que el desempleo ronda el 15 por ciento, sumando desocupados, subocupados y planes sociales.
En el marco del 9° Congreso Regional de Recursos Humanos, organizado por la Universidad Blas Pascal, el abogado laboralista y especialista en Recursos Humanos, Julián De Diego, habló sobre cómo viene el mercado del trabajo este año y cuáles son las perspectivas para 2014. –¿Se puede decir que este es un año raro para las relaciones laborales? –Sí, eso que señalas está bueno. Es un año extraño, hay en el mercado muchas contradicciones teniendo en cuenta el cuadro sindical, con una CGT oficialista básicamente vinculada a la década del '90 versus otra, moyanista, que ahora se está aliando con los grupos de oposición, incluyendo al gobernador (José Manuel) De la Sota. La separación es muy perjudicial para la vida normal de las empresas porque ellas se transforman en el campo de batalla, y eso inclina la balanza en materia de huelgas y convenios colectivos. En relación a esto último, por ejemplo, los sindicatos oficialistas están de acuerdo con aumentar los sueldos en el orden del 24 por ciento, pero Moyano está hablando del 32 por ciento, una suma que es irracional en un momento de despidos y bajas de dotaciones de personal. –Pero la inflación es alta… – Sí, es cierto, el juego de la inflación deteriora todo. Especialmente, para las personas que tienen ingresos fijos, porque las de ingresos variables, aplicando un esfuerzo, pueden mejorarlo y bajar algunos costos, tienen más defensa. Pero al otro, la inflación lo destruye, puesto que afecta a los productos de primera necesidad, ya que los congelamientos no son eficaces. Estamos en un cuadro dramático. –¿Cuáles serían las soluciones? –Hay dos necesidades imperiosas, tanto para Argentina como para el Gobierno: luchar efectivamente contra la inflación y enfriar la economía. Eso implica bajar la emisión monetaria, restringir el crédito, acciones que se están haciendo. Y en las empresas, con una capacidad instalada prevista para un país distinto, las bajas comienzan primero por no reponer la gente que se jubila, luego sacar los servicios eventuales y, luego, bajar la dotación. Y así crece el desempleo: el Indec informó que la desocupación es del 7,9 por ciento, pero si sumamos la subocupación más los planes sociales vigentes, debemos estar en el orden de un 15 por ciento. Y es un nivel lo suficientemente grave como para saber que hay mucha gente que pasa privaciones y necesidades. Elecciones y empleo –¿Cómo va a seguir el panorama laboral teniendo en cuenta que estamos en un año eleccionario? –Todo parece tener un corte en las elecciones. ¿Qué es lo que determina el humor de los argentinos? Sus cuentas. Y el humor está cayendo en un abismo, las dificultades económicas crecen. Si el Gobierno llega a las elecciones con una economía menos activa, más restringida y con un nivel de inflación que va con tendencia hacia abajo, en términos de números se sentirá más aliviado. Pero el que tiene que votar se sentirá agraviado. –¿Y cuál es el efecto? –Eso tendrá un efecto muy negativo sobre el grado de aprobación de la gestión actual del Poder Ejecutivo. –¿Qué pasará después de las elecciones? –Eso es lo importante, porque la economía necesita elementos de reactivación, luego de enfriarla. Hay que promover las exportaciones para darles competitividad a las economías regionales y, para ello, es inevitable una devaluación o tener un dólar devaluado, es decir, que haya más pesos por cada dólar que se tiene. Es probable que haya un dólar diferenciado para los exportadores después de las elecciones, pero no antes. –¿Es decir que podría bajar algunos puntitos el desempleo hacia 2014? –Creo que se va a mantener. El desempleo produce un efecto inercial, en función de los impactos económicos. Si ahora tenemos una economía de enfriamiento, se extenderá al año próximo. Si hay medidas de promoción, es probable que el desempleo comience por no agravarse y luego retroceda, pero para eso habrá que esperar a 2015. –¿El retraso de las paritarias de este año tendrá impacto sobre las del año que viene? –Es probable, porque 2013 es parecido a lo que será 2014. Depende de las medidas que tome el Gobierno. Para mí, la clave para bajar la inflación es promover las exportaciones como mecanismo para que la economía tenga productividad y rentabilidad hacia afuera. Aunque ese es un modelo. El otro, es volver al mercado interno, pero eso producirá de nuevo inflación. Y en Argentina, como en todo el mundo, el bolsillo marca el índice de popularidad de los Gobiernos. –¿Por qué? –Las ideologías pasaron a un segundo plano; la gente es pragmática, cuando no hay empleo ni crecimiento, está disconforme. Hoy el bolsillo manda, por eso es muy importante no lo que pase de ahora a las elecciones, que es político, sino el después porque, si el oficialismo quiere prodigarse después de 2015 tendrá que dar buenos resultados en la economía.
Congreso de RR.HH.
El jueves y viernes últimos se realizó en el Hotel Sheraton de Córdoba el 9º Congreso Regional de Recursos Humanos, Liderando el Cambio, organizado por la Universidad Blas Pascal. Además de Julián De Diego, expusieron: Alejandro Masco, Isabelle Siccardi, Daniela de León, Enrique Camussi, Marcelo Beer, Carlos Forlenza, Estanislao Rovira, Enrique Pedemonte, Oscar Banegas, Mariano Bergman, Sol Peruzzi y Luis Maria Cravino. Se abordaron temas como: nuevas generaciones, capacitación, work & life balance, y planeamiento, entre otros.

