Boudou, por un tipo de cambio competitivo, pero "para todos"
Dijo que el Gobierno seguirá administrando el valor del dólar teniendo en cuenta tanto "a quienes exportan como a quienes importan". No habló del impacto de la inflación.
Buenos Aires. El ministro de Economía, Amado Boudou, ratificó ayer que su gestión busca mantener un tipo de cambio "administrado" y "competitivo", pero aclaró –y esto es nuevo en el discurso oficial– que esa competitividad debe ser "para todo el conjunto de la población", más allá del reclamo de un dólar más alto que adjudicó a los sectores del agro. "Llevamos ocho años de mucha tranquilidad y vamos a seguir en esos términos, con un tipo de cambio administrado que le da competitividad a todos los sectores", expresó Boudou.El funcionario aseveró que el dólar seguirá siendo "competitivo" y, en referencia al reclamo efectuado por el campo, afirmó que el Gobierno nacional no puede "mirar solamente a un sector" de la sociedad."Vamos a seguir administrando el tipo de cambio en términos que le sirvan a todo el conjunto de la población, a quienes exportan e importan, para que no tenga impacto en la economía", señaló Boudou en declaraciones a radio Continental.Lo cierto es que la preocupación por la inflación –que reduce la ventaja competitiva con costos en pesos que aumentan y precios en dólares internacionales que se mantienen– es una preocupación creciente pero no tanto del agro sino, en particular, de sectores industriales a los que se les complica exportar o competir con los importados.Hace un mes, el Ieral de Fundación Mediterránea publicó un informe según el cual el valor actual del dólar está bastante por debajo del promedio de los últimos 50 años y debería ser, a los precios actuales, de 6,45 pesos. Pero, como hay innumerables variables que definen la competitividad, el centro de estudio estimó que en la actualidad "habría un rezago cambiario del 11 por ciento en relación al dólar".La cuestión todavía se sobrelleva porque el dólar se ha devaluado en relación a otras monedas, respecto de las cuales el peso se mantiene competitivo.Un ejemplo es el real brasileño, cuyo alto precio preocupa cada vez más a las autoridades de ese país (ver "Brasil..." ). Si Brasil comenzara una paulatina devaluación de su moneda, se complicaría la actividad de varias industrias argentinas.

