Arrancan reuniones para destrabar el conflicto con Brasil
Llega el titular brasileño de Desarrollo. El secretario de Industria argentino lo recibe por dos días para recomponer la relación.
Buenos Aires. El secretario de Industria Eduardo Bianchi y su par de Desarrollo de Brasil, Alessandro Teixeira, comenzarán hoy un encuentro de dos días para intentar recomponer la relación comercial bilateral, afectada después del conflicto por la aplicación mutua de licencias no automáticas para la importación. El funcionario brasileño tiene previsto arribar cerca del mediodía a Buenos Aires por lo que fuentes vinculadas al encuentro estimaron que la reunión se concretará por la tarde, sin una hora prevista.El encuentro se realizará en el marco de la Comisión Bilateral de Monitoreo del Comercio Exterior, que ambos secretarios integran, y tendrá lugar en la sede de la Secretaría de Industria, a metros del despacho de uno los funcionarios más cuestionados en Brasilia, el responsable de Comercio Interior, Guillermo Moreno.Previo al cónclave, el principal asesor de Asuntos Internacionales del gobierno brasileño, Marco Aurelio García, admitió en las últimas horas que la aplicación de licencias no automáticas a la importación de vehículos, que afectó principalmente a la Argentina, fue una "minirrepresalia".La reunión de Bianchi y Tei-xeira fue precedida por una serie de "gestos de buena voluntad" de las partes, con el objeto de allanar el camino para un acuerdo.En ese sentido, Brasil liberó el ingreso de parte de los tres mil automotores de fabricación argentina retenidos en la frontera, en tanto desde la Argen-tina se prometió realizar ges-tiones de similar tenor en lo referente a neumáticos y acumuladores.Esos "gestos", si bien no ponen fin a todos los reclamos de los gobiernos de Cristina Fernández y Dilma Rousseff, permitirían aquietar las aguas de una relación que hace nueve días amenazó con iniciar una escalada de declaraciones públicas, al conocerse una carta de la ministra de Industria, Débora Giorgi, en la que se criticaba que Brasil había dispuesto las LNA de manera "intempestiva y sin aviso".Del lado brasileño, la protesta se remonta a febrero, cuando la Argentina amplió las LNA a 600 posiciones arancelarias.

