WikiLeaks: México carece de una estrategia clara en la guerra antidrogas, según EE.UU
Los cables cuestionan muchos de los esfuerzos que fueron elogiados públicamente por ambas naciones vecinas.
La ofensiva que México inició hace cuatro años contra los carteles del narcotráfico carece de una estrategia clara y de una fuerza militar moderna, además de ser socavada por luchas intestinas entre las distintas agencias de seguridad, según cables del Departamento de Estado norteamericano filtrados por WikiLeaks.
Los memorandos secretos, publicados el jueves en varios cibersitios, contrastan de forma marcado con las declaraciones públicas hechas por México y Estados Unidos sobre el éxito logrado en la guerra contra el delincuencia organizada.
Los cables cuestionan muchos de los esfuerzos desplegados que fueron elogiados públicamente por ambas naciones vecinas, desde el uso del ejército mejicano, que es calificado de obsoleto, lento y reacio a tomar riesgos, hasta la Iniciativa Mérida de Estados Unidos, de 1.400 millones de dólares, vista como mal concebida y que ha hecho muy poco para reducir el narcotráfico.
Calderón. En uno de los cables, fechado el 4 de diciembre de 2009, la secretaria de Estado Hillary Clinton pidió a la embajada de su país en México un reporte sobre cómo el estrés por la lucha antidrogas ha afectado a Calderón en su "personalidad y estilo de gestión".
Mientras tanto, un cable enviado por el embajador estadounidense en México, Carlos Pascual, subrayó que Calderón ha admitido haber tenido un año difícil y que se le había notado "deprimido" en algunas reuniones.
"Calderón ha atacado fuertemente a las organizaciones mejicanas de narcotraficantes, pero ha tenido dificultades con una difícil de manejar coordinación interinstitucional y con un empeoramiento del nivel de violencia que lo han dejado vulnerable a las críticas de que su estrategia anticrimen ha fracasado", según un cable del 29 de enero.
Críticas. El mensaje, que lleva el título "Preámbulo para la apertura del grupo de trabajo bilateral para la defensa" también critica la competencia entre diferentes dependencias mejicanas, la corrupción y la abismalmente baja tasa de procesamientos judiciales de los acusados en México.
Según un memorándum del 5 de octubre de 2009, el entonces subsecretario de Gobernación de México, Gerónimo Gutiérrez Fernández, "expresó una preocupación real de \'perder\' ciertas regiones" del país ante los narcotraficantes.
Reputación. Gutiérrez dijo que la situación estaba dañando la reputación internacional de México y la inversión extranjera, además de que llevaba a "una sensación de impotencia del gobierno", añadió el texto.
"Tenemos 18 meses... y si no producimos un éxito tangible que sea reconocido por los mejicanos, será difícil sostener la confrontación durante el próximo gobierno", dijo Gutiérrez a los funcionarios, según fue citado por el cable.
Datos "tristes". Calderón ha insistido en que el aumento en la violencia, que ha matado a más de 28.000 personas desde 2006, es una señal de que los carteles de la droga se sienten amenazados y que el gobierno controla todas las áreas del país.
En ceremonias públicas, como durante la entrega de helicópteros y otros equipos de la Iniciativa Mérida, los funcionarios estadounidenses hablan sobre los planes de reformar el sistema cerrado de justicia mejicano, para convertirlo en un sistema de juicios orales que sea una herramienta clave en la lucha contra los traficantes de drogas.
En privado, sin embargo, uno de los cablegramas de Estados Unidos afirma: "Las tasas de enjuiciamiento de personas relacionadas con la delincuencia organizada son tristes: 2 por ciento de los detenidos son llevados a juicio. Sólo 2 por ciento de los detenidos en Ciudad Juárez han sido acusados de algún delito".
Capacitación. En el cable del 5 de octubre, Estados Unidos dice que estaría dispuesto a darle a México más capacitación y tecnología, especialmente en la recopilación de información de espionaje, pero que eso tomará primero "el desarrollo de una confianza fuerte a través de una depuración adecuada".
El texto también dice que "sería excelente llegar al punto donde no haya más impunidad para (Joaquín) El Chapo Guzmán", el capo de las drogas más buscado de México.
Elogio. Para Washington, un punto brillante de México es su Infantería de Marina, que hizo que el embajador Pascual la calificara en un memorándum como "una gran victoria para el presidente Calderón", en alusión a una operación hace un año en la que la Armada mejicana mató al narcotraficante Arturo Beltrán Leyva, jefe del cartel que lleva su apellido.
Desde entonces, los infantes de Marina "con una amplia formación en Estados Unidos", según el cable de Pascual, también han detenido a los capos de las drogas Sergio Villarreal Barragán, quien luchaba por el control del cártel de los hermanos Beltrán Leyva, después de la muerte de su líder, y Antonio Ezequiel Cárdenas Guillén, alias "Tony Tormenta", un alto líder del cártel del Golfo.
Cuestionamiento. Pascual, sin embargo, también subrayó que Estados Unidos, que tenía información sobre la localización de Arturo Beltrán Leyva, la ofreció originalmente al ejército mejicano, que se negó a moverse rápidamente.
El cable del 29 de enero hace notar la fricción entre el Ejército y la Armada.
Condena. La Secretaría de Relaciones Exteriores de México condenó la revelación de los documentos en una declaración difundida el jueves por la noche, alegando que su contenido es "incompleto e inexacto".
Pero también criticó el contenido de algunos de los documentos, indicando que "quienes los escriben usan un énfasis subjetivo de lo que consideran es de interés para sus jefes y en algunos casos, para exaltar... sus propios méritos".

