Un viraje de Rusia podría dejar más acorralado a Kadhafi
El gobierno de Trípoli pidió explicaciones a Moscú acerca de dichos del presidente Medvedev que exhortaban al líder libio a abandonar el poder.
Argel, Trípoli. El gobierno libio pidió explicaciones por las recientes declaraciones del presidente ruso, Dimitri Medvedev, en las que aseguraba que Muamar Kadhafi debía abandonar el poder, informó ayer la cadena de televisión Al Yazira. "El régimen de Kadhafi ha perdido legitimidad y él debe marcharse", dijo Medvedev el viernes durante la cumbre del G-8 en Deauville (Francia).Kadhafi ha exigido a Moscú "precisiones" sobre esas afirmaciones de Medvedev, pues hasta ahora Libia consideraba a Rusia como uno de sus escasos aliados y había celebrado en varias ocasiones las críticas rusas a los bombardeos de la Otan, según informó la cadena qatarí.Los rebeldes libios que se enfrentan a Kadhafi para expulsarlo del poder mostraron su satisfacción por la nueva posición de Rusia y el presidente de su máximo órgano político, el Consejo Nacional de Transición (CNT), Mustafa Abdeljalil, dijo que "aprecian" el papel de Moscú en los asuntos internacionales.Rusia también anunció el envío de un emisario a Bengazi, la capital rebelde, y se ha ofrecido a desempeñar un papel de mediador en el conflicto. El CNT acepta esta mediación si ella incluye como elemento central la salida del país de Kadhafi y sus hijos, según las declaraciones de Abdeljalil citadas por Al Yazira. Denuncias de violaciones. Los roces entre los gobiernos de Trípoli y Moscú se conocieron casi al mismo tiempo en que se revelaban detalles de encuestas sobre los traumas generados por la guerra en Libia. En un principio, las respuestas a los cuestionarios en torno a esos traumas eran predecibles, aunque trágicos: 10 mil personas sufrían de estrés post traumático, cuatro mil niños presentaban problemas psicológicos.Luego vino una información inesperada y terrible: 259 mujeres dijeron que fueron violadas por soldados leales a Kadhafi.La doctora Seham Sergewa ha trabajado con los niños traumatizados por los combates en Libia, pero pronto tuvo que atender a las apesadumbradas madres de los menores, quienes consideraron que podían confiarle a ella su oscuro secreto. La primera víctima presentó su denuncia hace dos meses, seguida de otras dos. Fue el inicio de la cadena.

