Violenta jornada de represión en Siria
Al menos 75 personas habrían muerto como consecuencia de los ataques de policías, militares y matones a sueldo contra manifestantes que exigen democracia.
Damasco. Decenas de personas murieron ayer en Siria en la jornada de protestas políticas más sangrienta que vive el país desde que comenzaron las manifestaciones contra el régimen de Bachar al Asad. El activista de derechos humanos Haizam Maleh, una de las figuras de la oposición más respetadas del país, relató telefónicamente a EFE que había recibido información de que en distintos puntos del país habían muerto más de 50 personas.Sin embargo, las cadenas árabes de televisión Al Yazira y Arabiya, citando cifras indicadas por grupos de activistas, aseguraron que los muertos se elevaban a 68. Amnesty International elevó esa cifra a 75, y aseguró que entre los muertos había dos niños de 7 y 10 años."Las manifestaciones se han extendido a la mayoría de las ciudades y las aldeas de Siria", dijo Maleh, uno de los activistas de derechos humanos más importantes del país y quien pasó nueve años de su vida en las cárceles sirias.En Siria estaba convocado ayer el Gran Viernes, un calificativo con connotaciones religiosas y políticas, porque así se llama al Viernes Santo en comunidades cristianas de Medio Oriente y porque la oposición quería que la de hoy fuera la protesta más numerosa.Ya desde la mañana, la capital, Damasco, y otras ciudades del país estaban custodiadas por un impresionante dispositivo de seguridad a cargo de la policía y del ejército. Los accesos a Damasco estuvieron cerrados y se prohibió el tránsito hacia varios sectores de la capital, según aseguraron fuentes de la oposición.Una situación parecida se vivía en la ciudad de Homs (en el centro del país) y en Deraa (en el sur), localidades en las que se registró el mayor número de víctimas por las protestas de las últimas semanas.Las manifestaciones comenzaron después de las oraciones del mediodía de ayer, la celebración religiosa semanal más importante para los musulmanes.Imágenes reproducidas por las cadenas árabes de televisión, algunas de ellas difundidas por Internet por activistas de la oposición, mostraban multitudes que desfilaban pacíficamente por distintas ciudades del país, a pesar del fuerte dispositivo de seguridad.Según Maleh, las víctimas murieron por los disparos de las fuerzas de seguridad y de grupos de matones que atacaron a los manifestantes, una forma de represión frecuente durante las protestas políticas de este país.Entre las áreas donde se han producido disturbios se encuentran las localidades de la periferia capitalina de Douma, Harasta, Tel y Maadamía, así como las ciudades de Deraa, Izraa, Hama, Homs y Hauran.Vecinos de distintas localidades sirias y fuentes médicas consultadas por cadenas árabes se quejaron de que la represión se extendió a algunos centros sanitarios, que fueron rodeados por efectivos de seguridad para evitar el ingreso de heridos.Las protestas estallaron un día después de que el presidente Bachar al Asad firmara un decreto para poner fin al estado de emergencia (ver aparte) y otro para abolir el temido Tribunal de Seguridad del Estado.

