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Violencia sectaria vuelve a sacudir Beirut

Un atentado dejó tres muertos, entre ellos un jefe de inteligencia, y activó el miedo a un contagio de la guerra civil de la vecina Siria.

20 de octubre de 2012 a las 12:01 a. m.
Agencias AP, EFE y Télam
Violencia sectaria vuelve a sacudir Beirut
Heridos. Rescatistas y transeúntes ayudan a socorrer a las víctimas (AP).

Beirut. Una bomba que estalló ayer en un barrio predominantemente cristiano de Beirut mató a tres personas, incluido el jefe de inteligencia de la policía, causó destrucción y provocó la huida de heridos por las calles, en el atentado más grave que se produce en la capital libanesa en más de cuatro años. Entre las víctimas fatales figuraba el blanco principal del ataque, el general Wissam Hasan, jefe de una importante unidad de inteligencia de la policía. Hasan había dirigido investigaciones que llevaron al arresto de un exministro libanés cercano al gobierno sirio acusado de haber planificado asesinatos contra personalidades políticas y religiosas en el Líbano.La agencia de noticias estatal libanesa dijo que otras 110 personas resultaron heridas en el ataque, que no fue reivindicado pero que llega en medio de altas tensiones en el Líbano por la guerra civil en la vecina Siria. Al principio se había informado de ocho muertos y 78 heridos.La bomba explotó a 200 metros de la sede del partido cristiano de la Falange Libanesa y causó también daños materiales en edificios cercanos. Desató además escenas de pánico entre la población, como en el centro comercial ABC, situados a pocos metros del lugar.La cadena de televisión local LBC mostró imágenes del vehículo con el que se perpetró el ataque, que resultó completamente carbonizado.Tropas libanesas acudieron al lugar, donde se podía ver a heridos ensangrentados que eran trasladados, algunos en andas, a ambulancias cercanas por rescatistas y transeúntes.El primer ministro libanés, Najib Mikati, dijo que el gobierno trataba de determinar quién pudo haber estado detrás del ataque y prometió castigo a los culpables.En tanto, el líder de la falange, el diputado Sami al Gemayel, un férreo opositor al presidente sirio, Bachar al Assad, condenó el ataque."Que el Estado proteja a sus ciudadanos. No aceptaremos ninguna demora en este tema, no podemos seguir así. Lo advertimos durante años. Es suficiente", exclamó Gemayel, cuyo hermano fue asesinado en noviembre de 2006.En Siria, el gobierno condenó el ataque "terrorista cobarde". Distintas comunidades. Varios políticos fueron blanco de atentados en los últimos años en el Líbano, un país con múltiples comunidades étnicas y de distintos credos (musulmanes sunitas, musulmanes chiítas, cristianos) que sufrió una sangrienta guerra civil de 15 años, entre 1975 y 1990. Las tensiones se mantuvieron tras el conflicto, pero volvieron a surgir y derivaron en violencia esta año por la guerra civil en Siria, donde el gobierno de Al Assad, dominado por la rama alauita del chiismo, se enfrenta a insurgentes mayoritariamente sunitas.En 2005 se registró otro pico de máxima tirantez cuando el ex primer ministro Rafik Hariri, un sunita contrario a la influencia de Siria en el Líbano, fue asesinado en un atentado con coche bomba en Beirut.Sus seguidores acusaron del crimen a Siria y al movimiento islamista libanés Hizbollah, que es chiíta y aliado de Damasco, pero ambos lo negaron.El último ataque grave había sido en 2008. "Me preocupa mucho el país después de esta explosión", afirmó Charbel Jadra, residente de Beirut. "Me preocupa que vuelvan las explosiones y esta es apenas la primera", agregó.Este año ya hubo enfrentamientos mortales a tiros entre partidarios y oponentes de Al Assad en la norteña ciudad libanesa de Trípoli.Desde Damasco, el ministro de Información sirio, Omran Zubi, reprobó el atentado en la capital libanesa. "Condenamos ese acto terrorista cobarde en Beirut", señaló, y agregó que ese tipo de atentados es "condenable suceda donde suceda y no hay nada que lo justifique".Entre condenas y pedidos de calma

Estabilidad. "En estos momentos de turbulencia regional, resulta de vital importancia que todas las partes mantengan la calma y eviten la confrontación para preservar la paz y la estabilidad en Líbano", manifestó el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon.

Para que no se propague. Países árabes y europeos condenaron el atentado, como así también el Vaticano, que hizo votos "para que este horrible suceso no propicie la difusión de más violencia".