Temas del día:

Verdades, falacias, errores y metas que no se alcanzan

Los 110 escaños o dos tercios de la Asamblea fueron una meta demasiado ambiciosa que se volvió contra Chávez. Marcelo Taborda.

29 de septiembre de 2010 a las 12:01 a. m.
Redacción La Voz
Verdades, falacias, errores y metas que no se alcanzan

Como ocurre en cada elección venezolana desde hace una década, los resultados de las legislativas del domingo dieron paso a diversas lecturas y abrieron polémicas. Está claro que el Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv), del presidente Hugo Chávez, ganó los comicios con cierta holgura, pero sin alcanzar la meta esperada.La obtención de 98 curules de la Asamblea Nacional, frente a los 65 conseguidos por la oposición nucleada en la Mesa de Unidad Democrática (MUD), dejó al oficialismo a un escaño de una mayoría calificada de tres quintos del Parlamento.Buena parte de la prensa venezolana e internacional tituló ayer de manera errónea que Chávez había perdido la mayoría absoluta, la que se lograba en realidad con 83 bancas. El presidente remarcó el dato y denunció una manipulación para mostrarlo como derrotado.Chávez esgrimió sus propias cifras y dijo que su fuerza había ganado en 18 de los 24 estados de Venezuela y en 56 de los 87 circuitos electorales del país. También contrastó el recuento global de sufragios, que otorgó 5.422.040 votos al Psuv contra 5.320.175 de la MUD, con la afirmación de sus opositores de que en la sumatoria nacional habían logrado un 52 por ciento de los sufragios frente al 48% del gobierno.La forma de asignar representantes al Parlamento, criticada por antichavistas, explicaría la tesis de estos de que lograron más votos pero menos bancas. Pero el sistema de circunscripciones no es algo que haya inventado la Revolución Bolivariana.Chávez alegó que la oposición contó como propios los votos de fuerzas como Tupamaros y Patria Para Todos, que nuclea a disidentes del oficialismo. Según el recuento de la MUD, esa coalición y Patria Para Todos reunieron en conjunto 5,62 millones contra 5,39 millones del Psuv y su aliado, el Partido Comunista de Venezuela (PCV). Ahí edificaron su idea de una "nueva mayoría".Como se ve, las argumentaciones de uno y otro entrañan parte de verdad y no disimulan algunas falacias.Por ejemplo, al cerrar su alocución previa a las preguntas de la prensa, Chávez insistió en que la del domingo no fue una elección presidencial ni un plebiscito a su gestión. El dirigente de la MUD Ramón Aveledo le replicó que había sido el propio presidente el que "nacionalizó" y "personalizó" los comicios legislativos con su protagonismo en la campaña.Claro que, al proyectar el resultado como una tendencia hacia las presidenciales de 2012, la oposición repite el error cometido después de diciembre de 2007, cuando en las urnas frenó la iniciativa de reelección indefinida, que el Ejecutivo logró aprobar en otra consulta, en febrero de 2009, con más del 54 por ciento de los sufragios.Al desafiar a sus detractores a que llamen a un referéndum revocatorio como el que lo refrendó en 2004, Chávez pareció acusar el golpe de su objetivo incumplido. Y es que el haber trazado como meta máxima llegar a los 110 escaños o dos tercios de la Asamblea era un plan demasiado ambicioso, que acabó por volverse en su contra.Mientras, Brasil vive la antesala de comicios presidenciales, con Dilma Rousseff como favorita para convertirse en la primera mujer presidenta de ese país.Durante semanas, la candidata de Lula fue marcada por los sondeos de opinión como "virtualmente" elegida en primera vuelta. Ni el presidente ni nadie en el gobierno habló, sin embargo, de historia resuelta. Si Dilma se quedara en el umbral de la mayoría absoluta, aunque saque 20 puntos de ventaja al segundo, la oposición lo celebraría como triunfo y el gobierno no quiere regalar un "traspié" que reanime a insípidos rivales.