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La UE quiere más capital para la banca

Los ministros de Finanzas europeos proponen recapitalizar y fortalecer la regulación bancaria, pero no dieron cifras.

18 de septiembre de 2011 a las 12:01 a. m.
Agencias AP y EFE
La UE quiere más capital para la banca

Breslavia (Polonia). Los ministros de Finanzas de la Unión Europea (UE) llegaron a un consenso sobre la necesidad de que la banca europea aumente su capital para poder hacer frente a la crisis de la deuda, aunque de momento no se propuso ninguna cifra. La vicepresidenta y ministra de Economía de España, Elena Salgado, explicó tras concluir la reunión de dos días del Consejo informal de Ministros de Finanzas de la Unión Europea (Ecofin) que "no hay ninguna cifra de capital" sobre la mesa."Hay una idea, un consenso de que es bueno que poco a poco las instituciones financieras aumenten su capital para cumplir con los requisitos de lo que al final va a ser Basilea III, pero también referente a eventualidades de este momento" de turbulencias en los mercados, se explayó Salgado.El 20 de julio, la Comisión Europea (CE) publicó su propuesta para adaptar a la legislación europea los acuerdos internacionales de Basilea III sobre solvencia bancaria, de la que se desprende que las entidades del Viejo Continente necesitarán captar unos 460 mil millones de euros de capital hasta 2019.El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, recordó a los ministros que la institución tiene abiertas ventanas de liquidez de cuantía ilimitada, aunque a corto plazo, lo que, según Salgado, no es óptimo pero significa que las necesidades de la banca están garantizadas.El responsable del Banco Central polaco, Marek Belka, recordó la posibilidad de recurrir al Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (Feef), conforme a lo acordado por los jefes de Estado y de gobierno de la Eurozona el 21 de julio. Sin embargo, los nuevos poderes del Feef aún no están en vigor.Los ministros de Finanzas llegaron además a la "conclusión general" de que es necesario "acelerar la aprobación" de las reformas del sector financiero y "reforzar la supervisión por parte de las autoridades nacionales y europeas". Para no coincidir. El Ecofin adelantó una hora la clausura de su reunión, celebrada en la ciudad polaca de Breslavia, para no coincidir con la manifestación contra las medidas de austeridad adoptadas por los países de la UE para hacer frente a la crisis. El presidente de la Confederación Europea de Sindicatos (CES) y secretario general del sindicato CC. OO. de España, Ignacio Fernández Toxo, encabezó la manifestación por las calles de Breslavia y en la que participaron alrededor de 12 mil personas, según las autoridades polacas, y 50 mil según la organización.Fernández Toxo calificó de "malísima noticia" el resultado del encuentro de ministros, que no despejaron la incertidumbre sobre el siguiente tramo del rescate financiero a Grecia.Asimismo, el sindicalista acusó a los ministros europeos de no ser "conscientes de la gravedad de la situación" económica en Europa. Tiembla el euro. Mientras los ministros intentaron elaborar una estrategia para contener la crisis de la deuda en Breslavia, la historia de esta ciudad, ahora polaca, ilustra lo que está en juego: una Unión Europea precedida por siglos de guerras encarnizadas y que lentamente ha captado a los antiguos estados comunistas del este del Viejo Continente. Los temores a la bancarrota obligaron ya a tres países –Grecia, Portugal e Irlanda– a recibir miles de millones de euros en créditos de recate, lo que conmociona la economía global y los mercados del mundo.Sin embargo, la crisis europea abarca mucho más que el euro usado por 17 naciones."Deberíamos estar al tanto de lo que está en juego. No se trata sólo del bienestar de esta generación o la próxima generación", dijo el ministro de hacienda polaco, Jacek Rostowski, tras un encuentro que no logró convencer a los mercados de que Grecia no caerá en la bancarrota y grandes economías como las de Italia y España puedan ser rescatadas en caso de correr la misma suerte."Si se dividiera la Eurozona, es difícil imaginar que no se dividiera la UE", indicó."Todavía no llegamos a lo que debería ser una plena unión monetaria y la crisis demostró que no es suficiente tener normas comunes, hay que hacerlas cumplir", afirmó el ministro de Hacienda de Luxemburgo, Luc Frieden.En cualquier caso, advirtieron los economistas, el fracaso del euro podría empujar a Europa, y con ella otras partes del mundo a otra recesión, perjudicaría el comercio global y eliminaría miles de empleos.