Tibio primer debate televisado en Brasil
El "cara a cara" entre cuatro candidatos presidenciales estuvo marcado por la escasez de propuestas de gobierno.
San Pablo. Los principales candidatos a la presidencia brasileña protagonizaron el jueves por la noche una tibia discusión sobre los problemas nacionales en el primer debate televisado de cara a las elecciones del 3 de octubre, marcado por la escasez de propuestas de gobierno.
En el debate, organizado por el canal Bandeirantes, participaron la candidata oficialista, Dilma Rousseff, del Partido de los Trabajadores (PT), y los opositores José Serra, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB); Marina Silva, del Partido Verde (PV), y Plinio de Arruda Sampaio, del Partido Socialismo y Libertad (Psol).
Rousseff y Serra, los candidatos mejor situados en las encuestas sobre intención de voto, polarizaron una discusión en la que se habló mucho de programas sociales, pero muy poco sobre economía y nada sobre relaciones internacionales.
"En los impuestos, defiendo una reforma tributaria que no encarezca las inversiones", dijo Rousseff, favorita en las encuestas con una ventaja de entre cinco y diez puntos sobre Serra, según los dos sondeos divulgados en la última semana.
Serra subrayó que "Brasil sigue con la mayor tasa de interés del mundo".

