En Siria, entierran a sus muertos en una jornada con nuevas víctimas
Multitudinarias marchas despidieron a las víctimas del viernes pasado. Renovados hechos de violencia arrojaron al menos otros 12 muertos.
El Cairo. Miles de sirios salieron ayer a las calles para enterrar a los fallecidos en las protestas políticas del viernes pasado en las que hubo más de 100 muertos, en medio de nuevos brotes de violencia que se cobraron otras 12 vidas. El mayor número de víctimas, según activistas de derechos humanos, se registró a las afueras de la localidad sureña de Izraa cuando la comitiva de un entierro fue atacada a tiros en una carretera. En ese ataque perecieron cinco personas, según dijeron telefónicamente el presidente de la Organización Nacional para los Derechos Humanos en Siria, Ammar Qurabi, y el residente de esa localidad Abu Mahmud. Un periodista de la cadena catarí Al Yazira, que fue testigo de ese tiroteo, dijo que las personas que participaban en el funeral fueron atacadas cuando se encontraban en el paso elevado de una carretera.Agregó que la situación fue muy confusa y no pudo establecer desde dónde se hicieron los disparos y quién usó las armas.Activistas de la oposición acusaron con anterioridad a las fuerzas policiales y militares, así como a agentes de civil y partidarios del régimen de ser los responsables de la mayoría de las víctimas durante las protestas políticas.Además de los fallecidos en Izraa, Qurabi señaló que otras cuatro personas murieron ayer en la localidad de Douma, en la periferia de Damasco, que en fechas previas ha sido también escenario de sangrientos choques entre manifestantes y fuerzas policiales.La cadena Al Yazira informó de la muerte de cuatro personas más en Barza, también en la periferia de Damasco, entre ellas una niña de siete años que recibió un disparo cuando estaba en la cocina de su casa.A pesar de que Siria vivió el viernes la jornada más sangrienta desde que empezaron las protestas políticas a mediados de marzo, hasta primeras horas de anoche no había habido comentarios públicos de funcionarios del régimen de Bachar al Asad.La agencia oficial Sana se ha limitado a informar de incidentes dispersos el viernes y a recoger una reacción oficial a los comentarios hechos ayer por el presidente estadounidense, Barack Obama, refiriéndose a la ola de violencia. Obama acusó a las autoridades de Damasco de "reprimir a los ciudadanos sirios con las mismas tácticas brutales que han empleado sus aliados iraníes". Réplica. En respuesta, una fuente oficial no identificada dijo que esa postura "no está basada en un análisis objetivo de lo que verdaderamente pasa" en el país. La misma fuente añadió, sobre el posible papel de Irán, que la "insistencia de Estados Unidos en repetir esas acusaciones" muestra "una falta de responsabilidad y representa parte de la incitación que está poniendo a los sirios en riesgo".Por otra parte, los parlamentarios Jalil al Refai y Naser al Hariri anunciaron su renuncia al canal Al Yazira en protesta por la represión de las protestas e instaron al presidente Al Bachar a que intervenga de inmediato para responder a las peticiones de los ciudadanos.Las manifestaciones del viernes se produjeron un día después de que el presidente sirio firmara un decreto para poner fin al estado de emergencia.Pero activistas de derechos humanos consideran que esas medidas no pueden tomarse en serio si al día siguiente el régimen respondió reprimiendo a sangre y fuego las protestas.En un comunicado, seis organizaciones de derechos humanos condenaron ayer la matanza del viernes y denunciaron las detenciones "arbitrarias" de activistas y otros ciudadanos.

