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Sindicatos franceses redoblan su protesta

Los gremios convocaron a dos nuevas jornadas de movilización contra la controversial reforma al sistema jubilatorio. Las medidas de fuerza mantienen sin combustible a un cuarto de las estaciones de servicio del país.

22 de octubre de 2010 a las 12:01 a. m.
Agencia AP y El País, de Madrid
Sindicatos franceses redoblan su protesta

París. El gobierno francés recurrió a una estrategia legal, la votación en bloque de enmiendas, para acelerar el debate en el Senado del polémico proyecto de ley que retrasará la edad de jubilación, detonante de la protesta que vive Francia desde hace más de 10 días. Todo parece indicar que se la empezará a votar hoy. Sin embargo, esto no aplacará a los sindicatos, que ayer se reunieron en París y convocaron a dos nuevas jornadas de protesta, envalentonados por el éxito de las movilizaciones del martes, cuando más de tres millones y medio de personas salieron a la calle, según sus cálculos.Uno de los nuevos llamados a manifestarse fue para el jueves 28 de octubre, cuando la ley será examinada por una comisión parlamentaria bicameral. La táctica de los sindicatos es clara: intentar arruinar, más allá de la votación en el Senado, cada etapa legislativa que remonta la ley.La segunda jornada se fechó para el sábado 8 de noviembre, días antes de que, previsiblemente, la ley sea promulgada.En el Parlamento, el gobierno redujo un debate sobre el proyecto de ley que prometía extenderse, al ordenarles a los senadores que votaran sobre un paquete de su propio diseño.El ministro del Trabajo, Eric Woerth, al anunciar su decisión de invocar el artículo 44-3 de la Constitución, explicó que se realizará una sola votación esta semana sobre el paquete, pero no sobre el resto de 250 de unas mil enmiendas. Inmutable. Mientras tanto, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, en un intento de mostrar que no se deja intimidar, mantuvo ayer su agenda y visitó la pequeña localidad de Bonneval, en Eure et Loir, donde participó en una mesa redonda del campo. Desde allí insistió en que la reforma de las pensiones seguirá adelante, y después se refirió a los sindicalistas que bloquean depósitos de combustible: "Debemos ser el único país del mundo en el que, cuando hay una reforma, una minoría quiere paralizar a todos los otros. Eso no es posible, eso no es la democracia".Además, advirtió a los manifestantes violentos que "serán localizados, arrestados y castigados". "En nuestra democracia hay un montón de maneras de expresarse, pero la violencia más cobarde, la más gratuita, no es aceptable", insistió. El gobierno considera que la escasez de combustible se aplaca. A pesar de ello, las 12 refinerías siguen en huelga y seguirán, seguramente, hasta el 28 de octubre.El ministro de Medio Ambiente, Jean-Louis Borloo, aseguró ayer que el número de estaciones de servicio cerradas llegaba a 2.790, algo menos que las 3.200 del miércoles."De los 93 depósitos importantes, ya sólo hay 14 bloqueados, de los cuales 12 están en las refinerías", precisó Borloo.En tanto, el primer ministro, François Fillon, dijo que el combustible fluirá de forma normal dentro de cuatro o cinco días.Las empresas distribuidoras calculan que el martes se encontrará gasolina en cualquier sitio de expendio. Pero los sindicatos recuerdan, simplemente, que las refinerías siguen en sus manos. "De interés nacional". La reforma que impulsa Sarkozy intenta elevar la edad mínima para jubilarse de los 60 a los 62 años, y de los 65 a los 67 para cobrar la pensión completa. El gobierno francés, endeudado como muchos otros de Europa, dice que elevar la edad jubilatoria es esencial para reformar el deficitario sistema previsional y garantizar que las futuras generaciones reciban su adecuada pensión.Una vez más, Sarkozy dijo ayer que se trata de "un asunto de interés nacional". "No estoy haciendo esto por razones ideológicas. Estoy haciendo esto porque es mi deber", agregó el mandatario.Si el Senado llegara a modificar sólo un artículo del proyecto que los diputados aprobaron el mes pasado, la ley deberá volver a la Cámara Baja y luego a la Alta hasta que se adopte el mismo texto.Durante meses, los sindicatos realizaron múltiples paros sectoriales y medidas de fuerza, pero las protestas comenzaron a degenerar en hechos de violencia desde la semana pasada, cuando los estudiantes se sumaron al reclamo.Los sindicatos afirman que la clase trabajadora es castigada de manera injusta con la reforma a las pensiones y que el gobierno debería buscar en otra parte los recursos.Los sindicatos temen que esta reforma sea el primer paso para el desmantelamiento del sistema de prestaciones sociales que ha convertido a Francia en un país envidiable para trabajar y vivir."No podemos detenernos ahora", dijo Jean-Claude Mailly, jefe del sindicato Fuerza de los Trabajadores, en referencia a las protestas.