Si fuera presidente, Romney daría armas a la oposición siria
El candidato republicano criticó la política exterior de Obama y prometió liderazgo. Impulsado por el debate,ya está empatado con el presidente en intención de voto.
Washington. El candidato presidencial republicano, Mitt Romney, afirmó ayer que si él fuera presidente de Estados Unidos se aseguraría de que la oposición en Siria obtuviera armas para combatir al régimen de Bachar al Assad.
Romney dijo que él colaboraría con los aliados de Estados Unidos, a los que no nombró, para “identificar y organizar en Siria a los miembros de la oposición que compartan” los valores estadounidenses “para asegurar que obtengan las armas que necesitan para derrotar los tanques, helicópteros y aviones de Al Assad”.
“El siglo 21 puede, y debe, ser un siglo estadounidense”, agregó Romney en su discurso ante cientos de cadetes en la academia de la cual se graduó George Marshall, arquitecto de la reconstrucción europea tras la Segunda Guerra Mundial.
Asimismo, criticó lo que él describió como “política pasiva” de Barack Obama en el conflicto de Medio Oriente, y la ausencia de una reacción más enérgica al ataque del mes pasado en Libia en el que murieron el embajador de Estados Unidos, Chris Stevens, y otros tres funcionarios norteamericanos.
Según Romney, Obama les falló tanto a Israel como a los palestinos puesto que “lo que debería ser un proceso de negociación se ha convertido en una serie de acaloradas disputas en las Naciones Unidas”.
“En este viejo conflicto, como en cada reto que encaramos en Medio Oriente, sólo un nuevo presidente traerá la oportunidad de empezar de nuevo. Existe en Medio Oriente un anhelo de liderazgo estadounidense”, agregó el candidato, quien no dio más detalles de su plan.
Pero no es la única región que anhela ese liderazgo, afirmó. “Nuestros vecinos en Latinoamérica quieren resistirse a la ideología fallida de Hugo Chávez y los hermanos Castro, y profundizar sus vínculos con Estados Unidos en comercio, energía y seguridad”, aseveró.
Madeleine Albright, ex secretaria de Estado, criticó las declaraciones de Romney en respecto a Latinoamérica.
“Tenemos diferentes relaciones con los países de Latinoamérica, la mayoría muy buenas. Tratar de caracterizar a la región como si sólo fuera Chávez y Cuba creo que es un insulto”, apuntó Albright.
Por su parte, Obama llevó a cabo una última gira por California, un estado sólidamente demócrata, en busca de más contribuciones a su campaña de parte de los ricos y famosos.
Cabeza a cabeza. En tanto, el desempeño de Romney en el debate de la semana pasada frente a Obama le ayudó a alcanzar un empate, del 47 por ciento, en las preferencias de los votantes registrados, informó ayer Gallup.
La firma encuestó telefónicamente después del debate del 3 de octubre a 1.387 votantes registrados y comparó los resultados con un sondeo similar llevado a cabo entre el 30 de septiembre y el 2 de octubre.
Antes de este primer debate, que se llevó a cabo en Denver, Obama contaba con el respaldo del 50 por ciento de los votantes registrados encuestados y Romney tenía el 45 por ciento de apoyo para los comicios del próximo 6 de noviembre.
En la encuesta posterior al debate, ambos candidatos aparecen con el respaldo del 47 por ciento de los encuestados.
El sondeo de Gallup encontró que, independientemente de las preferencias políticas de los encuestados, el 72 por ciento opinó que Romney tuvo una mejor actuación en el debate.
Sin embargo, el 61 por ciento de los encuestados cree que Obama ganará la elección, comparado con el 31 por ciento que confía en una victoria del republicano Romney.
Tras las repercusiones del primer “cara a cara”, ahora demócratas y republicanos aguardan el debate del jueves entre el vicepresidente demócrata Joe Biden y el republicano que aspira a reemplazarlo, Paul Ryan.

