Serra vuelve a apelar a denuncias para descontarle puntos a Rousseff
El aspirante opositor intenta neutralizar el nuevo envión que Lula dio a Dilma, su rival del día 31 en el balotaje.
Brasilia. En la recta final hacia la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil, el candidato opositor, José Serra, buscó acortar distancias y reactivó denuncias sobre una supuesta red de espionaje vinculada con su rival, la oficialista Dilma Rousseff, a quien todos los sondeos dan como ganadora del balotaje. "Hubo más denuncias del dossier envolviendo a gente del PT y a Dilma y más denuncias de corrupción envolviendo a gente del PT y de Dilma", destacó ayer la propaganda electoral del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), de Serra, transmitida en cadena de radios, en los espacios de campaña de que disponen los partidos.El spot tomó un artículo que publicó el sábado la revista Veja , que basándose en la grabación dijo que cuando Rousseff era jefa del Gabinete del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, cargo que abandonó para dedicarse a la campaña, solicitó al Ministerio de Justicia que se recoja información sobre Serra. El gobierno brasileño desmintió que haya habido una orden en el sentido que denuncia Veja , aunque no dijo que no haya habido una investigación policial."El Ministerio de Justicia informa que jamás recibió ninguna solicitud", consignó una nota oficial firmada por el titular de esa cartera, Luiz Barreto. "La Policía Federal es jerárquicamente subordinada al Ministerio de Justicia, pero es autónoma en investigaciones y no elabora informes con fines electorales", acotó el funcionario.Además de esta denuncia, que también fue citada antenoche en un programa del opositor PSDB, Serra hizo mención a un artículo del diario O Estado de Sao Paulo, en el que se afirma que el secretario de Lula, Gilberto Carvalho, fue procesado por corrupción."¿Es todo esto lo que Brasil quiere?", interrogó la publicidad de Serra, quien intenta alcanzar a Rousseff, cuyas posibilidades se repotenciaron desde que Lula da Silva volvió a meterse de lleno en la campaña.De hecho, Lula y la candidata a sucederlo, encabezaron ayer una caravana que se prolongó por cerca de dos horas en Río de Janeiro."Fue algo maravilloso, ustedes pudieron verlo, esto es algo que me da fuerza, sube una energía que se transmite a todos", dijo la candidata del Partido de los Trabajadores tras finalizar el recorrido por la populosa zona oeste de la capital turística de Brasil.Por el lado de la campaña de Serra, sus seguidores recurrieron ayer a la ironía en un acto que se realizó también en Río de Janeiro, en el sector de Copacabana, y que fue deliberadamente evitado por el PT para evitar enfrentamientos.Seguidores de José Serra lucieron cascos en señal de protesta contra las agresiones que atribuyen al PT, aunque en realidad es un recurso que puede tener un efecto inverso, ya que se comprobó que la denuncia de agresión que hizo Serra era una cuanto menos exageración.

