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Sarkozy y Cameron celebraron en Libia

El presidente de Francia y el primer ministro británico se adelantaron al "premier" turco Erdogan y fueron los primeros en llegar a Trípoli y Bengazi, con Kadhafi aún en paradero desconocido.

16 de septiembre de 2011 a las 12:01 a. m.
Agencias EFE y AP
Sarkozy y Cameron celebraron en Libia

Trípoli. El presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, y el primer ministro de Gran Bretaña, David Cameron, principales impulsores de la intervención de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (Otan) en Libia, se convirtieron ayer en los primeros mandatarios en apoyar al Consejo Nacional de Transición (CNT) en suelo libio. En la primera visita de un jefe de gobierno o de Estado a Libia –organizada en medio de estrictas medidas de seguridad y rodeada de un ambiente de euforia– ambos líderes, que visitaron Trípoli y Bengazi, recibieron también alabanzas de los dirigentes políticos del CNT."La victoria nunca habría sido posible sin la ayuda de los aliados y especialmente de Francia y el Reino Unido", declaró en una rueda de prensa conjunta el presidente del CNT, Mustafa Abdul Jalil. Una ayuda que, según Abdul Jalil, quien estuvo acompañado por el jefe del gobierno libio, Mahmud Yibril, responde únicamente a "razones humanitarias".Ésta fue una cuestión sobre la que volvieron Cameron y en especial Sarkozy, quien negó categóricamente la existencia de agendas o acuerdos secretos en Libia, en referencia a un supuesto pacto entre París y Bengazi para la explotación del 35 por ciento del crudo libio.No obstante, más allá de mostrar la satisfacción por el triunfo de la rebelión y por los "rápidos progresos" realizados por las autoridades libias, tanto el CNT como ambos líderes europeos insistieron en que todavía queda mucho por hacer."Muamar Kadhafi tiene que ser detenido", dijo Sarkozy, quien junto a Cameron ponderó en la rueda de prensa a la cúpula política rebelde. Asimismo, advirtió que "todos los que han cometido crímenes tendrán que someterse a la Justicia".Cameron reconoció que todavía se está "lejos de haber terminado el trabajo" en el combate con las fuerzas kadhafistas que aún resisten y prometió continuar ayudando al CNT en la búsqueda del líder libio.Los miembros del CNT también agradecieron a Francia su compromiso con la reconstrucción de centros escolares y en la vigilancia de las fronteras y al Reino Unido por unos 600 millones de libras (684 millones de euros) en bienes libios confiscados que ahora desbloquearán.Sarkozy subrayó que espera "que Siria pueda también ser un país libre algún día", sin tener que pasar por lo que pasó el pueblo libio. Destacó que es importante "que todos los dictadores del mundo entiendan que no habrá un solo lugar en el mundo del siglo 21 en el que puedan gozar de impunidad".El entusiasmo mostrado por Sarkozy y Cameron tampoco hubiera sido el mismo si no se hubieran adelantado a último momento al primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, que tenía previsto pronunciar un discurso en Trípoli hoy, convirtiéndose en el primer mandatario en viajar a Libia.El secretario del CNT, Jaled Amer al Turyuman, aseguró que Sarkozy tenía el derecho de ser el primer presidente en visitar el país, por la ayuda prestada por Francia a los rebeldes y sugirió que Erdogan perdió la "carrera" por un motivo religioso. "Erdogan es musulmán y quiere estar en la Plaza de los Mártires para el rezo, y eso, sólo puede ser el viernes", dijo.