El "salvataje" a Chipre dejó sus secuelas
Pese a que la isla evitó por ahora la bancarrota, el acuerdo impuesto por líderes europeos marcó con cicatrices políticas y psicológicas a todo el continente. Economistas resaltaron que el rescate fijado mina las garantías europeas a los depósitos bancarios y suma desconfianza.
Fráncfort. Los líderes europeos quizá hayan salvado a Chipre de una ruina inminente cuando lograron un acuerdo de último momento en la madrugada de ayer.
Sin embargo, la forma en que lo lograron ha dejado cicatrices políticas y psicológicas en toda Europa que son mucho más desproporcionadas que el modesto tamaño de esa isla mediterránea, y ello podría dificultar las gestiones de la Eurozona para solucionar la crisis de su deuda soberana.
El acuerdo fue pactado con los ministros de Hacienda del Eurogrupo, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Central Europeo, horas antes de expirar el plazo. El BCE había amenazado con dejar de prestar a los bancos chipriotas si para ayer no había acuerdo, con la quiebra del país y su posible salida del euro.
Además de firmar un crédito de rescate de 10 mil millones de euros, Chipre tendrá que reestructurar los dos bancos más importantes del país, que son insolventes.
El rescate, en opinión de muchos analistas, funcionarios bancarios y líderes políticos de Europa, caerá sobre los acreedores de los dos bancos más importantes de Chipre, sus accionistas y los acaudalados depositantes, no sobre el contribuyente común ni los pequeños ahorristas. El país acordó achicar su sistema bancario, que representa el 80 por ciento de su producto bruto interno. El promedio de la Eurozona es del 3,5 el tamaño de la economía.
El acuerdo inicial del 16 de marzo fue rechazado por el Parlamento chipriota y los bancos cerraron entonces para evitar una corrida de sus clientes.
He aquí algunos de los problemas planteados por el último rescate de la Eurozona:
Proteger a los ahorristas: el rescate chipriota mina las garantías europeas a los depósitos bancarios. Las cuentas con menos de 100 mil euros están protegidas si quiebra un banco. Pero ello no impidió a los funcionarios de la Eurozona proponer una confiscación del 6,75 por ciento a los depósitos con menos del límite asegurado.
La medida fue rechazada, pero sólo la mención plantea la posibilidad de que los modestos depositantes en otros países endeudados pierdan la confianza y huyan en una futura crisis, lo que presionaría a los bancos.
El economista Reinhard Cluse, del banco suizo UBS, dijo que los líderes de la Eurozona deben aportar pronto una contundente declaración de que el límite de 100 mil euros quedará garantizado en el futuro.
División Norte-Sur: la disputa sobre el rescate de Chipre resalta la incertidumbre de la Eurozona entre los países donantes en el norte de Europa, como Alemania, Holanda y Finlandia y los endeudados del sur del Viejo Continente.
El límite de lo que los países donantes están dispuestos a aportar y las duras condiciones que imponen resaltan la posición de Alemania, el mayor banquero del bloque, a la hora de arriesgar el dinero de sus contribuyentes. La prensa y la opinión pública alemanas suelen considerar a los países deudores como pedigüeños que intentan financiar su conducta irresponsable. El sur responde criticando la falta de solidaridad alemana. Al final, a cambio de la ayuda deben elevar los impuestos empresariales y reducir su sector bancario que, en el caso de Chipre, le hizo prosperar como paraíso financiero.
Desunión fiscal: algunos analistas sostienen que la negativa alemana a aportar fondos es un aviso de lo lejos que se encuentra la Eurozona de una responsabilidad común de las finanzas estatales, como compartir el futuro costo de ampliar el rescate bancario.
La decisión de último momento –sobre todo la propuesta de confiscar dinero a los ahorristas– ocasionó críticas incluso entre funcionarios de la UE.
“Los ciudadanos y los mercados están anonadados ante la improvisación mostrada por los líderes de la Eurozona”, dijo Sharon Bowles, presidente del comité de asuntos monetarios y económicos del Parlamento Europeo.
“Unos acuerdos débiles que duran menos de 48 horas son muy costosos para todos y conducen a una situación política explosiva.
“Ningún sistema ni estructura alguna pueden estar en un estado permanente de emergencia”, acotó.
Reabren bancos
Menos dos. El presidente de Chipre, Nikos Anastasiadis, confirmó ayer que los bancos, a excepción de los dos mayores del país, reabrirán hoy sus puertas aunque mantendrán restricciones en la operativa financiera. "El Banco Central de Chipre, aplicando las leyes que ha votado el Parlamento, impondrá algunas restricciones a las transacciones. Es una medida provisional que progresivamente se irá levantando", dijo Anastasiadis en un discurso televisado.
Por fusión. El Banco Central de Chipre anunció que las entidades "operarán mañana (por hoy) normalmente durante sus horas de trabajo habituales", si bien precisó que el Banco de Chipre y Banco Popular (Laiki Bank) deberán esperar hasta el jueves.
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