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Rumores sobre la mucama agitan el caso Strauss-Kahn

Los medios aseguran que la mujer que denunció por violación al ex titular del FMI es prostituta. Dicen que llamó a un amigo en prisión tras el incidente.

03 de julio de 2011 a las 12:01 a. m.
Agencia EFE
Rumores sobre la mucama agitan el caso Strauss-Kahn

Washington. La camarera de hotel que acusó de violación sexual a Dominique Strauss-Kahn sería una prostituta y, después del supuesto incidente, habló con un amigo encarcelado sobre la oportunidad de lucrarse con la denuncia, afirmaron ayer medios estadounidenses. Un juez federal en Nueva York suspendió el viernes el arresto domiciliario impuesto en mayo al entonces director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), acusado de violación por una mujer de Guinea que trabajaba en el hotel Sofitel de Manhattan.La Fiscalía indicó que numerosos elementos debilitaron la credibilidad de la mujer, incluidos los testimonios divergentes que ella proporcionó sobre lo ocurrido en el hotel.El diario The New York Post , que cita como fuente de su versión sólo a "una persona allegada a la investigación por la defensa", afirmó que "la mujer hacía labores dobles como prostituta, cobrando en efectivo por sus servicios a los huéspedes masculinos".El supuesto informante no identificado dijo: "Hay informaciones de que ella recibía propinas extraordinarias, si sabe lo que quiero decirle. Y no era por traer las toallas".Esto, siempre según el diario, explicaría por qué Strauss-Kahn insiste en que su encuentro sexual fue consentido.Por su parte, The New York Times afirmó que "28 horas después de que la camarera del hotel dijera que había sido asaltada sexualmente por Strauss-Kahn, habló por teléfono con un amigo en una cárcel de inmigración en Arizona"."Los investigadores de la Fiscalía en Manhattan se enteraron de que la llamada se grabó y obtuvieron una traducción del dialecto fulani, que se habla en Guinea, de donde la mujer es oriunda", añadió el diario, que atribuye su versión a "un funcionario policial".Cuando se completó la traducción de la conversación "los investigadores se alarmaron". Según el informante, la mujer dijo algo como "no te preocupes, este tipo tiene mucho dinero, sé lo que hago'".La mujer, cuyo nombre no se divulgó por cumplimiento de las normas que restringen la publicación del nombre de víctimas de ataques sexuales, fue descripta en los días que siguieron al incidente como una musulmana, muy piadosa y totalmente devastada por su experiencia con Strauss-Kahn."Ahora esa llamada telefónica trajo otro problema: parece que ella esperaba beneficiarse por lo que haya ocurrido en la habitación del hotel", indicó The New York Times . Inconsistencias. El viernes, la Fiscalía de Manhattan ofreció detalles de las "mentiras e inconsistencias" en las que cayó en las últimas semanas la mujer, lo que llevó al juez a poner fin a su arresto domiciliario. La Fiscalía detalló que la mujer mintió durante la investigación sobre lo ocurrido después del incidente en el hotel.También reconoció haber engañado a los servicios de inmigración para pedir asilo político en Estados Unidos hace siete años.Según el documento, la denunciante afirmó ante un gran jurado que tras escapar de la habitación del hotel permaneció en el pasillo de la planta 28 y no denunció lo ocurrido a una supervisora hasta que vio al político francés irse.Días más tarde, reconoció en diferentes entrevistas que la secuencia de los hechos no fue así y detalló que después de lo ocurrido procedió a "limpiar otra habitación" antes de denunciar el incidente a la supervisora.A su vez, la denunciante reconoció haber mentido sobre las circunstancias de su llegada a Estados Unidos en 2004 con un visado fraudulento. En la petición de asilo que presentó ese año certificó "bajo pena de perjurio" que tanto ella como su marido habían sido acosados y golpeados por el régimen guineano.