Rousseff busca construir "un país de clase media"
El gobierno brasileño anunció una ampliación de su programa contra la pobreza extrema.
Brasilia. La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, anunció ayer una ampliación de ayuda para los más pobres y nuevos beneficios para familias de bajos ingresos que tengan al menos un miembro de hasta 15 años. El gobierno pretende alcanzar a 7,3 millones de brasileños cuyos ingresos no les permiten satisfacer sus necesidades básicas. "El país que queremos construir es un país de clase media, y para eso queremos sacar a 16 millones de brasileños de la pobreza extrema", manifestó Rousseff en una ceremonia en que dio a conocer la iniciativa. "Este es un paso decisivo para alcanzar la sociedad de clase media que deseamos, donde todos tengan las mismas oportunidades, sin importar su origen", agregó.Según Rousseff, el objetivo que busca pasa por el crecimiento económico, la creación de empleos, la educación de calidad, la modernización tecnológica, una industria fuerte y una agricultura cada vez más productiva, pero también por la "retirada más rápida posible de las familias que están en la miseria".Así, el gobierno amplió el horizonte del programa conocido como Brasil Cariñoso, que desde mayo apoya a familias de bajos recursos y con niños de menos de seis años, que reciben un auxilio de 70 reales por mes.Según la ministra de Desarrollo Social, Tereza Campello, la puesta en marcha del plan en mayo alcanzó a 2,8 millones de niños de hasta seis años, beneficiando a de 9,1 millones de personas incluyendo a sus hermanos y padres.Programas sociales puestos en marcha desde 2003 permitieron sacar a 40 millones de brasileños de la pobreza e incorporarlas a la clase media, según datos oficiales.

