Rousseff aguarda la llegada de Francisco con "gran expectativa"
El Papa presidirá la semana próxima en Río de Janeiro la Jornada Mundial de la Juventud.
La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, aguarda con "gran expectativa" la visita del papa Francisco, que presidirá la semana próxima en Río de Janeiro la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), que congregará unos 2 millones de jóvenes de todo el mundo, entre ellos 40 mil argentinos."La presidenta Dilma espera con una gran expectativa la visita del papa Francisco, su mensaje de esperanza y de solidaridad, que es importante para los jóvenes", declaró una fuente del Palacio del Planalto consultada por la agencia Ansa.
En su primer viaje internacional, el papa argentino Jorge Bergoglio llegará el próximo lunes por la tarde a Río, a donde se trasladará Rousseff para recibirlo en la base aérea de la ciudad, y luego reunirse en el Palacio Guanabara, sede del gobierno de Río.
Según está previsto en la agenda, la mandataria brasileña y el papa Bergoglio pronunciarán allí sendos discursos frente altas autoridades del gobierno brasileño y la iglesia católica.
Según las fuentes del gobierno de Brasil citadas por Ansa, la visita de Francisco traerá "aire fresco" al país ya que el pontífice "es un símbolo de humildad, de tolerancia y trae la enseñanza de la importancia del diálogo".
En las últimas horas, llegó a Río desde Roma el jeep y el "papamóvil" que estarán a disposición de Francisco a partir del próximo lunes para recorrer las calles de la ciudad y cumplir las diversas actividades que componen su agitada agenda de 7 días en la "ciudad maravillosa".
Además del "papamovil" blindado, el papa pidió tener a su disposición un vehículo abierto como el jeep para poder tener "mayor contacto" con los jóvenes que participarán de la jornada.
Durante su estadía en Río, el papa se hospedará en una habitación similar a las que ocuparán los cardenales de su comitiva, en la residencia Sumaré en la zona norte de la ciudad, luego de rechazar una suite especial que se le había preparado.
Fiel a su estilo austero, Francisco ocupará una habitación de 45 metros cuadrados, que tiene un sólo ambiente y cuenta como único mobiliario con una cama de una plaza, un sillón de descanso, un pequeño escritorio y un frigobar.
En esa misma residencia se hospedó el papa Juan Pablo II en sus visitas a Brasil en 1980 y 1997.

