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Romney trata de unir fuerzas en la causa contra Obama

Tras ganar en New Hampshire, el republicano se prepara para las primarias de Carolina del Sur, última chance para sus rivales.

12 de enero de 2012 a las 12:01 a. m.
Antonio Caño (El País, de Madrid)
Romney trata de unir fuerzas en la causa contra Obama
Aglutinador. Romney busca mostrarse como única alternativa (AP).

Washington. Luego de su victoria en New Hampshire, Mitt Romney trata de reunificar las filas republicanas tras un objetivo común: derrotar a Obama. Por muchas diferencias que existan entre los distintos matices conservadores, la causa contra el presidente puede ser un fuerte factor aglutinador, aunque habrá que esperar a las próximas primarias, en Carolina del Sur, para comprobar si la carrera presidencial en el Partido Republicano está liquidada."Si cree que las decepciones de los últimos pocos años son una mera desviación, no un punto de destino, les pido su voto", dijo Romney en New Hampshire, después de un triunfo mayor del que anticipaban los primeros resultado (cercano al 40 por ciento de los votos) y que hace muy difícil a todos sus contrincantes recuperar el terreno perdido.Aún así, se trata de una victoria conseguida en un estado que le es favorable y en el que obtuvo 32 por ciento de los votos en 2008. New Hampshire es un estado moderado y vecino de Massachusetts, donde Romney fue gobernador. Deberá ratificar esa victoria en un escenario más conservador, como Carolina del Sur, para despejar todas las dudas. Sus competidores. Romney, que ya es favorito en las encuestas en Carolina del Sur, donde las primarias se celebran el 21 de enero, tratará de cerrar las primarias en este estado, que tiene la tradición de votar siempre por el candidato que al final obtiene la nominación. Todos sus rivales prometieron mantenerse en juego hasta esa fecha. Rick Santorum, Newt Gingrich y Rick Perry compiten con la esperanza de ganar el voto más conservador. Ron Paul va solo y continúa para hacerse oír dentro del partido. Jon Huntsman, sin ninguna opción de éxito, sigue en la carrera con la ambición de hacerse un nombre para el futuro, aunque eso le cueste unos cuantos millones de dólares.Probablemente, en los próximos días se va a asistir a una batalla dura entre todos ellos. Hace cuatro años, Carolina del Sur fue el lugar de más áspera confrontación entre Obama y Hillary Clinton. Ahora, los rivales de Romney tienen que utilizar toda la munición porque será su última oportunidad.Romney elaboró como defensa una estrategia clara: es el momento de elegir entre Obama o él.En New Hampshire, Romney acusó al presidente de haber puesto a Estados Unidos de rodillas ante el mundo por su decisión de rectificar la política exterior de George Bush, lo consideró responsable de la crisis económica y de la decadencia del país.Además, le reprochó haber puesto en peligro el capitalismo y haber creado una guerra de clases entre los norteamericanos. "Este país tiene un líder que nos divide en una amarga política de envidias. Tenemos que ofrecer una alternativa, y yo estoy aquí para mostrar un camino diferente", afirmó. Contra Europa. Para dejar más clara su posición, Romney comparó a Obama con una versión desfigurada de Europa. Dijo que "el presidente quiere convertir a Estados Unidos en una sociedad de servicios públicos obligatorios al estilo europeo". "Mientras Obama se inspira en las capitales de Europa, nosotros miramos a las pequeñas ciudades de Estados Unidos", agregó. Es una curiosa forma de empezar una carrera presidencial atacar al principal aliado de Estados Unidos en el mundo. Pero así es como está el Partido Republicano en la actualidad, y argumentos así le permitieron hasta ahora a Romney conseguir el 40 por ciento de los votos de los electores que se identifican como Tea Party.Uno de los problemas que Romney ha tenido hasta ahora para consolidar su candidatura es la falta de perfil. Nunca estuvo claro por qué apostaba realmente Romney, o qué ventajas reportaba votar por él.Presentado como la alternativa a Obama, como quien mejor garantiza el final de esta presidencia tan odiada por los conservadores, sus opciones de unir al partido tras él pueden ser mayores.Al fin y al cabo, todas las candidaturas importantes en la historia son la alternativa a lo que existe: Reagan fue el anti-Carter y Obama el anti-Bush. Romney intenta ahora ser el anti-Obama.