Ratzinger, conservador, dogmático y polémico
Llegó al máximo sillón del Vaticano luego de dirigir durante 20 años la Congregación para la Doctrina de la Fe, heredera del Santo Oficio romano.
“Purificador”, “inquisidor”, guardián de la ortodoxia de la Iglesia, eurocéntrico y conservador han sido algunos de los adjetivos que se le han dado a Benedicto XVI, quien ayer renunció al papado.
Sin embargo, Benedicto XVI sólo se considera a sí mismo un “simple y humilde trabajador de la viña del Señor”.
Al menos, así se presentó el 19 de abril de 2005 en el primer cónclave del siglo 21 el alemán Joseph Ratzinger ante los fieles cuando fue ungido como papa.
Antes de ser elegido para liderar la Iglesia católica desde el Obispado de Roma, el entonces cardenal Ratzinger había dirigido durante 20 años la Congregación para la Doctrina de la Fe, institución heredera del Santo Oficio romano.
Como jefe de ella, Ratzinger orquestó la involución doctrinal del papado de Juan Pablo II y también el alejamiento parcial de las conclusiones progresistas del Concilio Vaticano II.
Un giro radical. Todavía en aquellos años del único concilio ecuménico del siglo pasado, que se prolongó entre 1962 y 1965, el Ratzinger se contaba entre los teólogos progresistas influyentes en la Iglesia. Benedicto XVI estudió teología en Munich y Freising entre 1946 y 1951 y, tras su ordenación como sacerdote, siguió en la universidad, aunque ya como profesor en Bonn, Münster y Tubinga.
En esta última ciudad coincidió con Hans Küng, uno de los teólogos más famosos y controvertidos de Alemania.
Ratzinger llegó a la Facultad de Teología de Tubinga en 1966 como profesor de Dogmática, por recomendación del propio Küng, y ambos pertenecían en esa época al grupo de jóvenes teólogos alemanes que habían marcado con su pensamiento el Concilio Vaticano II, y que buscaban el acercamiento de la Iglesia al mundo moderno y a las otras religiones.
No obstante, la experiencia que vivieron como profesores ante la revuelta estudiantil de mayo de 1968 hizo que los dos teólogos tuvieran evoluciones contrarias. Así, la experiencia del ‘68 empujó a Ratzinger hacia posturas cada vez más conservadoras y a trabajar para moderar el acercamiento de la Iglesia al mundo, por temor a caer en el relativismo.
Como prefecto de la Congregación, Ratzinger sería el ideólogo de la condena de los teólogos de la Liberación en América latina.
En 2000, a su vez, redactó el documento “Dominus Jesus”, que causó irritación entre los protestantes alemanes, porque negaba el estatus de Iglesia a las congregaciones evangélicas.
Recuperaba así Ratzinger para el popular papa polaco Juan Pablo II la vieja doctrina del catolicismo que negaba cualquier salvación fuera de la Iglesia de Roma. El revuelo fue mayúsculo, porque erosionaba gravemente los esfuerzos de diálogo hacia otras religiones y culturas emprendido por la Iglesia tras el Concilio. Ratzinger recentralizó algunas competencias cedidas a las Conferencias Episcopales, obstruyó las reformas sobre el rol de las mujeres en la jerarquía eclesiástica y resucitó parte del espíritu tridentino de la Contrarreforma.
Durante su papado, Benedicto XVI demostró su conservadurismo en diversas ocasiones.
En 2009 levantó la excomunión al obispo británico Richard Williamson, quien negó el Holocausto en público. El Papa –que en su proclamación había sido festejado por los alemanes como una estrella– provocó estupefacción en su país por su decisión sobre Williamson.
Foco de críticas para quienes lo veían como un freno a la modernización de la Iglesia, otros, en cambio, aprecian su carácter de teólogo y, sobre todo, la gran humildad que ha mostrado durante su pontificado. La misma, que según el presidente de la Conferencia Episcopal alemana, Robert Zollitsch, es lo que lo ha llevado a renunciar.
Su vida
Infancia. Joseph Ratzinger nació en Marktl am Inn, en Baviera (Alemania) un sábado de Gloria, el 16 de abril de 1927. Su padre era oficial de gendarmería. Su hermano Georg también se ordenó sacerdote y fue director del coro de voces blancas de Ratisbona. Su hermana María no se casó y administró la casa del cardenal Ratzinger hasta su muerte en 1991.
Juventudes hitlerianas. A los 14 años, el joven Joseph debió alistarse en las Juventudes Hitlerianas, como casi todos los varones adolescentes alemanes en esa época, situación que, como Papa, nunca escondió.
Guerra y posguerra. Después fue llamado a filas y destacado en una batería antiaérea en Munich. Dice que nunca disparó un tiro. Desertó en 1945 y pasó por una prisión estadounidense durante unas semanas.
Hogar. Una vez liberado regresó a Traunstein, donde su padre había comprado una casa rural junto a la pequeña localidad en 1937. Allí, terminó el bachillerato.
Estudios. En 1946 ingresó a la Universidad de Freising, donde estudió Teología y Filosofía. Se doctoró en 1953, dos años después de ser ordenado sacerdote junto a su hermano Georg.
Carrera vaticana. En 1977 fue nombrado cardenal y arzobispo de Munich-Freising. En 1981 Juan Pablo II lo nombró prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe. En abril de 2005 es ungido como Papa.
Políglota. Habla 10 idiomas, de los que domina seis (alemán, italiano, francés, latín, inglés y español). Lee griego antiguo y hebreo. Es miembro de varias academias científicas de Europa y recibió ocho doctorados honoris causa. Es un eximio pianista.

