El problema de la convivencia
Cinco décadas de terror, más de 800 asesinatos, miles de heridos y de víctimas. Javier Rivas.
Cinco décadas de terror, más de 800 asesinatos, miles de heridos y de víctimas. Del otro lado, los victimarios: terroristas muertos en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, centenares de presos y sus familiares. Y un sector social, la izquierda abertzale , apoyado en las últimas elecciones por más de 313 mil personas, que sigue defendiendo la existencia de un "conflicto político" entre España y Francia y Euskal Herria que debe solucionarse con la independencia de ésta. Sobre esas cifras, sobre ese escenario, el final de la violencia abre ahora en Euskadi el debate de cómo mejorar la convivencia en una comunidad de apenas 2,2 millones de habitantes, en la que decir que todo el mundo se conoce es un tópico en las grandes ciudades, pero una realidad cotidiana en decenas de localidades pequeñas y medianas.Los propios términos juegan un papel fundamental. Por eso las víctimas rechazan por completo el uso de la palabra "reconciliación" para definir el tiempo que se abre."Me parece un paso muy arriesgado y poco consistente plantearnos un posible escenario de reconciliación, porque el recorrido previo no se realizó. Una cosa son las buenas intenciones, pero hay que ser realista y faltan muchas cosas por lograr", opina Cristina Cuesta, una de las tantas víctima de ETA. "Hay que construir la convivencia" es, sin embargo, la idea y la expresión que se formula desde el gobierno vasco. ¿Será posible? "Si esta sociedad algo ha hecho durante mucho tiempo es convivir de alguna manera", afirma el senador socialista Imanol Zubero. El "día siguiente" a ETA caminará socialmente de la mano de cuál sea el relato que se haga y quede de este medio siglo de terror.Esa importancia de la construcción del relato, en la que insisten una y otra vez no sólo las víctimas, sino socialistas, populares y muchos nacionalistas, es lo que llevó al gobierno vasco a organizar un plan por el que los propios afectados por el terrorismo cuentan sus experiencias a alumnos de primaria y secundaria en todos los colegios de Euskadi."Es fundamental que tengamos claro todos que no podemos pasar página desde el olvido, no podemos repetir el modelo de la transición después de la dictadura, que se basó en el olvido y en la desmemoria", dice Txema Urkijo, asesor de la Oficina de Atención a las Víctimas del Terrorismo del gobierno vasco. El gobierno vasco quiere poner en marcha un Instituto de la Memoria y la Tolerancia, con la intención de coordinar los distintos centros y acciones para recordar a las víctimas y fomentar el relato de lo ocurrido."Tenemos que insistir en cómo fue la historia y no nos pueden intentar convencer de que Polonia invadió Alemania, punto. Y es una obligación sobre todo de cara a las víctimas", enfatiza el senador Zubero."Debemos conseguir que sean ellas las que nos trasmitan su propia experiencia y que nadie se apropie de su memoria", añade.

