El PP desafía al Psoe a que se someta a un voto de confianza
La vocera del partido de Rajoy instó al gobierno de Zapatero a demostrar que tiene apoyo suficiente para seguir gobernando.
Madrid. El Partido Popular (PP) de Mariano Rajoy, claro vencedor en las elecciones municipales y autonómicas del domingo pasado, desafió ayer al presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, a someterse a una "cuestión de confianza" para demostrar si tiene apoyos suficientes para seguir gobernando el país. "Es el momento para que presente una cuestión de confianza si quiere seguir gobernado", afirmó la portavoz del PP en el Congreso, Soraya Sáenz de Santamaría.La dirigente conservadora respondió así en conferencia de prensa en el Congreso al ser consultada sobre la posibilidad de que su partido presente una "moción de censura" contra el jefe del Ejecutivo tras la debacle electoral sufrida por los socialistas en los comicios.Por ahora, la dirección del PP descarta la moción de censura porque no tiene los apoyos suficientes y de no salir adelante le daría un "balón de oxígeno" a Zapatero en su peor momento.Tras la derrota histórica de los socialistas del domingo a manos del PP, Zapatero rechazó la posibilidad de convocar a elecciones anticipadas y dijo que quiere agotar la legislatura, es decir, completar su mandato, para concluir la reformas iniciadas.Los socialistas, no obstante, anunciaron la apertura de un proceso de primarias para elegir a su sucesor de cara a los comicios generales de marzo de 2012. En este marco, José Antonio Alonso, portavoz de los socialistas en el Congreso, respondió al PP que si quiere "acabar parlamentariamente" con el Ejecutivo, el instrumento que tiene es la moción de censura."Es muy claro, hay un mecanismo que es la moción de censura, que la pongan si tiene coraje", desafió en conferencia de prensa."A ver quién vota en la Cámara a Mariano Rajoy como presidente del gobierno en sustitución de Zapatero, y a ver quién lo vota después de enseñar su programa oculto que es profundamente antisocial", agregó, convencido de que el principal partido opositor no tiene el respaldo suficiente.Antes, Sáenz de Santa María señaló: "El Partido Socialista y su proyecto ha perdido la confianza de los ciudadanos, porque los ciudadanos han retirado su confianza al gobierno; y dado que no tiene la confianza ciudadana sería el momento más indicado para que el Partido Socialista muestre si tiene los apoyos parlamentarios necesarios para seguir gobernando este país con estabilidad". Posibles árbitros. Por su parte, el vocero del Partido Nacionalista Vasco (PNV) en el Congreso, José Erkoreka, sostuvo que su formación "no descarta" pedir elecciones anticipadas pese a ser el socio de Zapatero que daría estabilidad a la legislatura. Tampoco los nacionalistas catalanes de Convergencia i Unió (CiU) descartan esta posibilidad, según su vocero parlamentario, Josep Antoni Duran i Lleida, aunque sólo con sus apoyos el PP no conseguiría sacar adelante la moción.En tanto, el dirigente de Izquierda Unida (IU), Gaspar Llamazares, expresó ayer "muchas dudas" sobre la necesidad de que Zapatero deba agotar la legislatura, y menos aún si no va a haber un cambio de política."Si hay cambio de la política, probablemente todavía estemos a tiempo", remarcó, aunque añadió que "todo parece indicar que el Psoe hará "el trabajo sucio de final de legislatura para dejar la alfombra bien limpia" al próximo gobierno del PP.A la presión de las urnas, se suma la de miles de ciudadanos "indignados" que irrumpieron en la campaña política tomando las plazas más emblemáticas del país, con la madrileña Puerta del Sol a la cabeza. Estos manifestantes no piden la dimisión de Zapatero sino un cambio más profundo del sistema político y social. Pero el desánimo y la división empezaron a cundir ayer entre los manifestantes que llevan 10 días acampados en decenas de plazas del país exigiendo un sistema más justo."Hemos pasado del sueño y de un momento de alucinación colectiva al desánimo", dijo Francisco Miñarro, de 32 años, uno de los portavoces del movimiento reivindicativo en Madrid. "Ya no estamos haciendo protesta. Lo que hacemos es trabajar para llegar a algo concreto".Después de las elecciones del fin de semana, el número de personas que se congregan cada tarde en la Puerta del Sol de Madrid, epicentro de las protestas, sigue descendiendo. Centenares de personas volvieron a reunirse ayer, aunque muy lejos de las decenas de miles que lo hicieron los últimos días de la semana pasada.

